14 días en Grecia. Etapa 2: Islas Cícladas (Santorini)

El desembarco en el puerto de Thira fue igual de rápido que en Paros, casi no habíamos acabado de bajar del barco y ya estaban soltando amarres. En este caso nos esperaba un minibús en el que íbamos solos, con un conductor medio loco. De copiloto llevaba a un amigo suyo grabándole con el móvil, fue todo el trayecto fumando con las puertas abiertas, sí, las puertas. Y con la música a tope, sin cinturón de seguridad y bailando. No sabemos si fue por el cansancio o la emoción, pero nos pareció de lo más divertido.

Las carreteras no son muy buenas y tardamos unos 45 minutos en llegar a Oia, el pueblo más al norte de la isla, y el más bonito. Allí nos esperaba Denis, de White Pearl Villas, para enseñarnos la habitación-cueva que teníamos reservada. Era una chulada, con una piscina interior y una azotea con jacuzzi y hamacas. La única pega era que la entrada daba a las puertas de otras casas y la azotea tenía delante otra azotea, más baja y sin acceso, que afeaba un poco las vistas sobre la caldera. Era un poco pejiguero, pero se lo dijimos. La habitación nos gustó mucho, que conste, pero como cuando la alquilamos pensábamos que teníamos vistas directas, lo comentamos a ver qué pasaba.

Denis nos dio información de toda la isla, nos recomendó sitios para cenar y comer, bodegas para visitar y las mejores playas y zonas para bañarse. Nos reservó mesa para cenar en el restaurante Lefkes, en Finikia, a unos 10 minutos caminando desde la villa. Comida tradicional con un toque moderno muy rica, acompañada de unos vinos de la isla buenísimos. Volvimos a precios más elevados como en Mykonos (es lo que tienen las zonas más turísticas). Tres platos con vino y postre 80€.

Lefkes, Finikia, Santorini (TripadvisorGoogle)


Día 9

8 de julio de 2018

El desayuno se tomaba en el Passaggio, un bar con terraza a la entrada de Oia, muy cerca de nuestra habitación. Elegimos el desayuno griego con capuccino y zumo de naranja. Estaba muy bueno y la terraza era muy agradable, con aire fresco y vistas a la caldera.

Passaggio, Louka Nomikou, Oia, Santorini (TripadvisorGoogle)

Cuando terminamos de desayunar, se nos acercó una chica llamada Tenia. Era la gerente del hotel y le habían comunicado nuestra decepción con el tema de las vistas de la habitación. Se portó muy bien con nosotros y nos ofreció una habitación con mejores vistas que se había quedado libre para esa noche (a la siguiente tendríamos que regresar a la inicial). Nos pareció genial el plan. Ellos se encargarían de trasladar el equipaje de una a otra habitación. También nos dio la posibilidad de que llevaran el desayuno a la habitación al día siguiente, y aceptamos encantados.

Tras cerrar maletas, decidimos ir a bañarnos a un acantilado cercano al puerto de Ammoudi en Oia. Durante el trayecto, recorrimos las calles peatonales del pueblo, que a esas horas de la mañana no estaban demasiado atestadas de gente (aún no habían llegado los cruceristas que desembarcan cada día en la isla). Tiene mucho encanto, con casas blancas y terrazas suspendidas en el acantilado de la caldera y unas vistas impresionantes. De cuando en cuando aparecía alguna iglesia típica y no paramos de hacer fotografías. Una vez llegamos al castillo, comenzaba la bajada de 300 escalones hacia el puerto. De nuevo, las vistas eran increíbles, el puerto es encantador, con 3 restaurantes tradicionales y lleno de barcas de pescadores.

Puerto de Ammoudi

No hay verano sin que Rafa salte desde alguna roca bien alta, y este no podía ser menos. Tras recorrer el sendero que bordea los acantilados desde el puerto, llegamos a un pequeño islote en el que había una plataforma desde donde la gente saltaba, y allí se fue sin pensárselo. Disfrutamos de las aguas cristalinas, con Oia en lo alto del acantilado. Estuvimos un par de horas bañándonos, saltando y grabando con la GoPro.

La vuelta fue más dura. Los 300 escalones a pleno sol nos dejaron extenuados, cada escalón tiene 3 pasos de largo y una pequeña inclinación. La mayoría de turistas hacen la subida con burro, a nosotros esto nos parece un maltrato, tendríais que verles la cara para entendernos. Al llegar arriba, compramos unas cerezas en un puesto callejero situado estratégicamente, y nos supieron a gloria.

Subida desde Ammoudi

Ya teníamos preparada la nueva habitación y nos fuimos a verla. Se parecía más a lo que teníamos en mente, aunque por dentro la otra, con la piscina, era más impresionante. Pero nosotros lo que queríamos eran vistas y esta tenía unas espectaculares de la caldera, tanto desde el interior como desde la azotea, que también tenía jacuzzi.

Comimos en Feredini, uno de los restaurantes que nos habían recomendado en Oia. Estábamos solos, ya era tarde para el resto de turistas. La comida era muy buena, y los camareros se portaron genial. Nos recomendaron un postre, una versión del baklava, y nos invitaron a un licor casero. Fue más barato que la noche anterior.

Feredini, Oia , Santorini. (TripadvisorGoogle)

Habíamos alquilado un Jeep Wrangler en Vazeos, una empresa local con la oficina cerca del hotel, que además ofrece la posibilidad de dejar el coche en su aparcamiento gratuito. Con los problemas que hay en Oia para aparcar, esto es un lujazo. Fuimos a las playas del este de la isla, que son más accesibles y a las que acuden los locales. Son playas de arena negra y rocas con pequeños acantilados casi al borde del mar. Una pasada.

Después del baño, nos acercamos a Imerovigli a poner gasolina y ver el pueblo (el más elevado y desde el que se tiene una buena panorámica de la caldera). Hay que tener cuidado con los coches y motos de alquiler en Santorini, la mayoría los entregan con el depósito en reserva y la gasolinera más cercana a Oia está en Imerovigli.

Vimos el famoso atardecer desde Oia y para cenar volvimos al puerto de Ammoudi. Nos habían reservado desde el hotel en Ammoudi Fish Tavern. Por supuesto, cenamos pescado, en un ambiente más turístico, pero estuvimos muy a gusto. La llegada con el coche al puerto fue caótica, solo hay una carretera de acceso que se colapsa con autobuses y coches y en la mayoría de tramos solo hay espacio para un coche. Tardamos 1 hora para recorrer los 2 ó 3 kilómetros. La cena nos hizo olvidar el mal trago. Ensalada griega, pulpo seco y dorada fresca a la brasa, acompañado con dos cervezas artesanales de la isla, Yellow Donkey.

Ammoudi Fish Tavern, Ammoudi Bay, Oia, Santorini (TripadvisorGoogle)

Playa negra · Jeep Wrangler · Atardecer en Oia

Día 10

9 de julio de 2018

Madrugamos para ver el amanecer sobre Oia. A las 5:45 salíamos del hotel para acercarnos a fotografiar las 3 cúpulas azules que son la imagen típica de la isla. No nos cruzamos con más de 4 ó 5 personas, y pudimos hacer las fotos que nos dio la gana. Compramos algo de bollería  y un koulouri, un pan rebozado en sésamo que está de vicio. En la habitación teníamos una cafetera y pudimos prepararnos un pre-desayuno en la terraza viendo como iban cambiando los colores sobre las fachadas blancas de Oia. Sólo eran las 7 de la mañana.

Pasamos el rato entre el jacuzzi y las hamacas hasta que nos trajeron el desayuno a la habitación. Dejamos las maletas cerradas para que las volviesen a cambiar de habitación y fuimos a ver un poco la isla con el coche. Comimos en el Passaggio un par de gyros para no alejarnos de Oia. Habíamos contratado una excursión en lancha alrededor de la isla a las 15:45 y nos recogían allí mismo.

Amanecer en Oia · Desayuno en la habitación

Nos recogió un chaval muy majo de Spiridakos Sailing Cruises, que nos llevó en una furgoneta hasta el puerto de Ammoudi. Allí embarcamos con Isidoros y Chris en una lancha semi-rígida cojonuda. Íbamos solos, nos ofrecieron nada más subir unas cervezas y nos explicaron donde nos iban a llevar. Fuimos al cráter del volcán en el centro de la caldera. Chris nos fue contando la historia de la isla y cómo se formó. Una de las cosas que más nos llamó la atención es que cuando el volcán original colapsó y se hundió, la ola que formó fue la responsable de la desaparición de la civilización minoica en Creta. Además, los restos de las cenizas se encontraron en anillos de los árboles desde Canadá a China.

Pudimos bucear en varias zonas, bañarnos en las aguas sulfurosas del volcán antiguo, nos llevaron a cenar a la isla de Thirasia (merienda para nosotros) y acabamos visitando el faro de Akrotiri y las playas negra, roja y blanca, que son de difícil acceso por tierra. Al atardecer nos llevaron a mar abierto para que viésemos la puesta de sol junto a la isla con una cerveza Alpha bien fría. Otra de las experiencias inolvidables del viaje.

Como nos habían dado de cenar a las 7 de la tarde, al llegar a Oia compramos una ensalada y medio bocadillo para tomarnos en la habitación con un vino blanco de la isla que nos dejó Tenia como detalle de bienvenida. Ya que teníamos piscina interior, nos pegamos un baño y caímos rendidos.

Excursión con Spiridakos Sailing Cruises

Volvimos al Passaggio a desayunar tras dejar la habitación lista para el check-out. Santorini fue muy divertido, pero menudo trasiego de maletas que llevamos con los cambios de habitación.

Cogimos el coche para visitar la bodega Domaine Sigalas, cerca de Oia. Tienen un patio cubierto por una parra junto a los viñedos, donde se pueden probar los vinos y tomar alguna especialidad de la isla. Pasamos un par de horas probando 5 vinos y comimos unas dolmades que nos parecieron deliciosas. Compramos una botella de vino blanco Santorini 2017 y un vinsanto del 2013. Os recomendamos visitar la bodega, no sólo por los vinos blancos, que tienen ese punto de las tierras volcánicas que a nosotros nos gustan mucho, si no por el ambiente de la terraza junto a las vides y la amabilidad de los chicos de Sigalas.

Cogimos la carretera que bordea la isla por la costa este, que tiene mucho menos tráfico. Llegamos a Pyrgos a la hora de comer, nos llamó la atención al pasar la tarde anterior con el traslado de la lancha. Es un pueblo menos turístico, con un par de restaurantes en la plaza y callejuelas estrechas que suben hacia el castillo fenicio, en el pico de la colina donde está encaramado. Comimos en Kantouni. Nos pusieron un par de platos de carne y una ensalada, dos Yellow Donkey y café griego. En el precio notamos que no estábamos en Oia.

Kantouni, Pyrgos, Santorini. (TripadvisorGoogle)

Bodega Domaine Sigalas · Pyrgos · Oia

Día 11

10 de julio de 2018

Recorrimos las calles que llevan al castillo, paseando y haciendo las últimas fotos y vídeos de la isla. Devolvimos el coche, con las mismas facilidades que en la recogida. A las 18:15 nos dejaba el transfer en el puerto, donde tuvimos que esperar hasta las 19:30 a que llegase el ferry hacia Creta. El último atardecer de la isla lo vimos desde el barco.

Nuestra última etapa, en Creta, en la siguiente entrada.

14 días en Grecia. Etapa 3: Creta >

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