Escapada a Salamanca y Ávila

En esta entrada os dejamos toda la información sobre qué saber antes de vuestra escapada a Salamanca y Ávila y nuestro itinerario día a día.

Salamanca es una ciudad con un patrimonio histórico importantísimo, se abarca fácilmente y tiene mucho ambiente universitario y cultura de tapas, nos recuerda mucho a Granada (nuestra ciudad preferida de España). Es un destino ideal para hacer una escapada de fin de semana o algún puente.

En marzo de 2017, no teníamos organizado ningún viaje para Fallas (ese año ya estaban previstos la ruta de 10 días en la Toscana en junio y el Roadtrip por las Rocosas Canadienses en julio), pero la semana de antes nos empezamos a arrepentir, las aglomeraciones de fallas no nos entusiasman, y nos pusimos a mirar destinos por España a los que pudiéramos llegar con el Ave.

Estuvimos barajando Toledo, Salamanca o Segovia, y al final elegimos Salamanca, con una escapada a Ávila, aprovechando la cercanía de esta última.



Cómo llegar

  • Nosotros elegimos la opción del tren. Es lo más cómodo si tenéis una estación de tren próxima con buenas comunicaciones.

Los trenes a Salamanca salen desde la Estación de Chamartín, en la zona norte de Madrid, comunicada con Atocha por trenes de cercanías. Nosotros llegamos en AVE desde la Estación de Joaquín Sorolla de Valencia hasta la Estación de Atocha en Madrid. 

Podéis comprar el billete a Salamanca con Renfe. El trayecto dura una hora y 40 minutos en alta velocidad desde Madrid, por unos 40€, ó 2 horas y 45 minutos en media distancia por 25€.


Os aconsejamos viajar en alta velocidad (Avant o Alvia) por el ahorro de tiempo, aunque sea un poco más caro.


  • Desde Salamanca es fácil llegar a Ávila en tren. Hay varias frecuencias al día con una duración de una hora y un precio de 12-13€. Lo ideal es coger el primer tren de la mañana y así aprovechar todo el día en Ávila. Si sólo vais a ir a Ávila sin pasar por Salamanca, también salen trenes diarios desde Madrid.

  • En coche propio o de alquiler. Es otra opción cómoda y permite más libertad de movimientos. Pero esto dependerá de la distancia de vuestro origen a Salamanca y de si disponéis de estación de tren cercana. Tened en cuenta que el centro de Salamanca es peatonal, lo que os obligará a coger un hotel más alejado o dejar el coche en algún aparcamiento con el coste extra que supone. 


Moverse por Salamanca y Ávila

Salamanca

El centro de Salamanca no es muy grande, perfecto para recorrerlo caminando. La mayor parte de calles son peatonales o de acceso restringido y los aparcamientos suelen ser de pago (aparcamientos privados o zona O.R.A.).

Desde la estación de tren se podría ir a pie al centro en 15-20 minutos, pero no es muy cómodo ir arrastrando las maletas hasta el alojamiento.

  • Taxi. Es la manera más rápida de moverse de la estación al alojamiento, pero también la más cara. Hay una parada enfrente de la terminal.

  • Autobús. Las líneas 1 y 11 paran delante de la estación de tren. El billete sencillo cuesta 1,05€. Tenéis en su web toda la información de los autobuses de Salamanca.

Ávila

El casco histórico amurallado de Ávila se recorre a pie sin problemas, además el acceso a vehículos es restringido y el aparcamiento limitado.

Desde la estación de tren, se puede llegar a las murallas (Puerta de San Vicente o Puerta del Alcázar) caminando 15 minutos o con las líneas 1 y 4 de los autobuses urbanos de Ávila, que paran frente a la estación. El billete ordinario de bus cuesta 1€.

 


Dónde comer en Salamanca y Ávila

Salamanca

Salamanca es una ciudad perfecta para salir de tapas o pinchos, son baratos y la gente está acostumbrada a la cultura de la tapa, esto implica cambiar de lugar de una tapa a otra, estar de pie en la mayoría de sitios y acostumbrarse a que las barras estén atestadas. A nosotros nos encanta esta forma de picar en los bares, por eso nos gustan Granada, Jaén, Almería, Logroño o el País Vasco.  

Los hornazos, salmantinos por excelencia, son unas empanadas rellenas con lonchas de cinta de lomo, jamón y chorizo ibéricos y, a veces, huevo duro. Es increíble que algo que a la vista resulta empachoso y seco se convierta en la boca en un manjar jugoso y ligero. Se nota que nos encantan, ¿no?

    • La Tahona de la Abuela, R. Mayor, 28 (Google)
  • Darse un homenaje

Restaurante con una estrella michelín, el primero en Salamanca en conseguirla, y un menú con el que nos quedamos saciados y encantados. 

Ávila

Comer en Ávila es pura glotonería: patatas revolconas, sopa castellana, judiones del Barco, chuletón de vaca avileña-negra ibérica. Puedes pedirlo todo, como hicimos nosotros, y salir rodando. 


Dónde alojarse

Lo ideal es reservar en un hotel céntrico para poder recorrer el casco histórico sin tener que utilizar transporte público o taxi desde el alojamiento.

Nosotros siempre reservamos en booking.com. Para la escapada a Salamanca y Ávila, escogimos el Hotel NH Salamanca Puerta de la Catedral. Una excelente elección, ubicación perfecta, justo al lado de las catedrales de Salamanca, y habitaciones con vistas a las mismas. 


Qué ver en Salamanca

Os dejamos un mapa con los principales puntos de interés

Catedral de Salamanca

Conjunto Catedralicio de Salamanca

El enorme Conjunto Catedralicio de Salamanca es un icono característico de la ciudad, situado en pleno centro histórico, un imprescindible en toda escapada a Salamanca y Ávila.

Lo forman dos catedrales adosadas, la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción (conocida como Catedral Nueva) y la Catedral de Santa María de la Sede (o Catedral Vieja).

  • Catedral Vieja

De estilo románico, se caracteriza por el precioso retablo de la Capilla Mayor (creado por los hermanos Delli en el S.XV y compuesto por 53 tablas que narran toda la historia de la Salvación, coronado por un fresco del Juicio Final) y el llamativo cimborrio o Torre del Gallo, cubierta por tejas a modo de escamas y una veleta con forma de gallo.

Retablo mayor · Torre del Gallo
  • Catedral Nueva

Inaugurada en el S.XVIII, de estilo gótico, destaca por el impresionante coro barroco de Churriguera y el centenar de vidrieras de Flandes que iluminan el interior. Además, en la Portada de Ramos, en la fachada de la Plaza de Anaya, encontraréis algo muy curioso. Buscad bien en las pequeñas esculturas que adornan los muros y veréis entre ellas un astronauta y un diablillo comiendo helado. La explicación está en el hecho de que estas figuras evidencian el momento histórico en que se han realizado, y la última restauración fue en 1993.


La Catedral de Salamanca no es la única que encierra secretos anacrónicos. Si vais a Washington (EE.UU.), en su catedral tenéis que buscar la figura de Darth Vader.

Astronauta y diablo comiendo helado

Vistas de la Catedral Vieja y el Tormes desde Ieronimus

Ieronimus (Torres de la Catedral)

Una de las cosas que se puede hacer en una escapada a Salamanca es subir a las torres medievales defensivas de la Catedral, hasta los 110 metros de altura, haciendo un recorrido por su historia a través de la exposición Ieronimus.

Desde las terrazas se puede admirar todo el entramado de gárgolas y almenas de los tejados del conjunto catedralicio, se tienen buenas vistas sobre la ciudad y el río Tormes y hay unas pasarelas interiores desde las que se ven las naves de la Catedral Vieja y la Nueva. Las escaleras de acceso superiores son tan estrechas que el paso está regulado por un semáforo.

Hay posibilidad de hacer visitas nocturnas guiadas y ambientadas con luz y música.


Fachada de la Universidad de Salamanca

Universidad de Salamanca

La fama de esta universidad, la más antigua de España, es mundial. En su momento de máximo esplendor era de las más importantes de Europa. Personajes ilustres como Fray Luis de León, Luis de Góngora, Calderón de la Barca o Miguel de Unamuno han pasado por sus aulas.

Patio de las Escuelas Mayores

No podéis ir a Salamanca sin admirar la preciosa fachada principal de estilo plateresco. Enfrente se encuentra el Patio de las Escuelas Mayores, presidido por una estatua de Fray Luis de León y rodeado del edificio de las Escuelas Mayores y el Rectorado de la Universidad (antiguo Hospital de Estudiantes).

En una de las esquinas de la plaza, hay un acceso a un pequeño claustro, el Patio de las Escuelas Menores. Aquí encontraréis un fresco sobre temas astronómicos pintado en el S.XV en la bóveda de una de sus estancias: el «Cielo de Salamanca«.

Rana sobre una calavera en la fachada de la universidad

Igual que en la portada de la Catedral, en la fachada de la Universidad hay una figura curiosa que todos los estudiantes deben encontrar para aprobar sus exámenes: una rana sobre una calavera. Buscadla si queréis que os de suerte en vuestra escapada a Salamanca y Ávila.


Vistas desde Scala Coeli

Torres de la Clerecía (Scala Coeli)

Las Torres de la Clerecía permiten tener una panorámica espectacular de la ciudad de Salamanca. No os podéis perder las vistas desde nuestro mirador favorito de Salamanca.

Se localizan en el Colegio Real de la Compañía de Jesús, que hoy alberga la sede de la Universidad Pontificia de Salamanca, y se construyeron para estar cerca del cielo (Scala Coeli = escaleras al cielo).


Fachada de la Casa de las Conchas

Casa de las Conchas

Es uno de los monumentos más populares de Salamanca, se trata de un palacio mandado construir entre los S.XV y XVI por Don Rodrigo Arias Maldonado.

Lo más característico es que tiene la fachada recubierta de conchas ornamentales (373 nada más y nada menos), unos dicen que simbolizan el amor que tenía Maldonado por su esposa (la concha es el símbolo de su familia) y otros que muestran el orgullo que sentía de pertenecer a la Orden de Santiago.

El patio interior tiene arcos mixtilíneos apoyados sobre columnas de mármol de Carrara. Hoy en día alberga una biblioteca y una sala de exposiciones y la entrada es gratuita.

Patio de la Casa de las Conchas

Puente Romano de noche

Puente Romano

El puente romano o Puente Mayor del Tormes, ha sufrido varias restauraciones y sólo los arcos próximos a la ciudad son de época romana. Hasta finales del S.XX era uno de los pocos accesos para el tráfico a la parte sur de la ciudad, pero actualmente es de uso peatonal.

Verraco · Vistas desde el Tormes

A la entrada del puente, está el verraco de piedra, una escultura prerromana con forma de toro que quedó inmortalizada en la novela anónima del Lazarillo de Tormes (el ciego pide al lazarillo que escuche el sonido dentro de la escultura y cuando éste acerca la cabeza, se la estampa en la piedra).

Debéis cruzar al otro lado del río, las vistas de la ciudad son impresionantes, sobre todo al atardecer cuando las luces se van encendiendo.


Plaza Mayor de Salamanca

Plaza Mayor

Esta típica plaza castellana barroca, es el lugar de reunión de todos los salmantinos desde que se construyera en el S.XVIII. Está rodeada de soportales con 88 arcos y hay multitud de cafeterías y terrazas donde sentarse a charlar, como ya hacían los artistas y literatos desde principios del S.XX.

Uno de los locales más conocidos es el Café Novelty. Inaugurado en 1905, es el café más antiguo de Salamanca. Miguel de Unamuno, Ortega y Gasset, Francisco Umbral o Carmen Martín Gaite han mantenido en él tertulias literarias.

En vuestra escapada a Salamanca y Ávila, no dejéis de visitarla a cualquier hora del día, vivid el ambiente de la plaza y sentaos en alguna terraza como un salmantino más.


Jardines en el Huerto de Calixto y Melibea

Huerto de Calixto y Melibea

Es un pequeño y tranquilo jardín, de estilo romántico, ubicado sobre la antigua muralla romana. En él se inspiró Fernando de Rojas para su novela «Tragicomedia de Calixto y Melibea» (de ahí su nombre). En el centro del huerto se encuentra el pozo de los deseos, donde los enamorados lanzan monedas.

Vale la pena recorrer sus senderos y llegar a los muros para disfrutar de las vistas de la ciudad y el río Tormes. Es un enclave precioso. Abre sus puertas de 8:30 a 0:00, aproximadamente, y el acceso es libre.


Convento de San Esteban

Convento de San Esteban

El Convento de San Esteban es un edificio impresionante perteneciente a la orden de los Dominicos y construido entre los S.XVI y XVII. Lo componen una gran iglesia gótica con una fachada de piedra tallada al estilo plateresco y un convento adosado con un bonito claustro de doble planta. En lo alto de la fachada y los tejados suelen anidar cigüeñas.

Os recomendamos acercaros al convento al atardecer, cuando la fachada se tiñe de tonos rojizos-dorados gracias a la roca arenisca de la que están hechos la mayoría de edificios ilustres de Salamanca.

También se puede acceder a su terraza-mirador, donde tendréis unas vistas privilegiadas de toda la ciudad. El mirador abre de martes a sábado (y los domingos sólo por la mañana) en varios turnos con aforo limitado: 11:30, 12:00, 12:30, 19:00 y 19:30. El acceso es gratuito los domingos de 10 a 12 (hay que sacar con antelación la entrada gratuita).


Qué ver en Ávila

Aquí tenéis el mapa con los principales puntos de interés

Muralla desde el tren

Muralla de Ávila

Uno de los imprescindibles que ver en una escapada a Salamanca y Ávila es el recinto amurallado de la ciudad de Ávila, uno de los más bonitos y el mejor conservado del mundo.

Tiene un perímetro de algo más de 2 km y medio, con 87 torreones y 9 puertas de acceso. Las más destacadas por su belleza son la Puerta del Alcázar y la de San Vicente. El interior encierra todo el casco histórico con la Catedral (integrada en los muros) y varios edificios emblemáticos, como el Palacio de los Verdugo o el Palacio de los Velada.

Muralla de Ávila

Un total de 1700 metros están abiertos al público para recorrerlos a pie:

  • Tramo Sur-Este (260 m): Desde la Catedral hasta el Torreón del Homenaje del Alcázar. Se accede por la Puerta del Alcázar (Plaza Adolfo Suárez).

  • Tramo Este-Norte-Oeste (1,440 Km): Acceso desde Casa de las Carnicerías en C/San Segundo (actual Oficina de Turismo, nosotros lo hicimos por aquí), Arco del Carmen en Plaza Concepción Arenal/Parador (desde aquí se puede bajar a los pies de las murallas para tener una buena perspectiva) y Puente Adaja en C/Marqués de Santo Domingo.


    Desde el Mirador de los Cuatro Postes, cruzando el puente romano de Adaja a la derecha, se tienen buenas vistas de todo el recinto. Fijáos también si venís o vais a Salamanca en tren, porque desde la ventanilla se tiene una estupenda panorámica de las murallas.

Catedral de Ávila

Catedral de Ávila

Es un edificio a la vez templo y fortaleza, cuyo ábside o cimorro está incrustado en las murallas de la ciudad. Se trata de la iglesia gótica más antigua de España y aunque parezca un tanto sosa por fuera, el interior guarda bastantes riquezas artísticas, como el trascoro plateresco, el coro y el altar mayor obra de Berruguete.


Iglesia de San Juan Bautista y Plaza del Mercado Chico

Plaza del Mercado Chico

Esta pequeña plaza de estilo medieval tiene mucho encanto. Ubicada en el corazón de la ciudad amurallada, entre el ayuntamiento y la Iglesia de San Juan Bautista, es la plaza mayor del casco histórico de Ávila. En sus soportales hay muchos negocios hosteleros que montan varias terrazas dando ambiente a la zona.


Plaza de Santa Teresa · Iglesia de San Pedro

Plaza de Santa Teresa de Jesús

Esta plaza, situada fuera de las murallas frente a la Puerta del Alcázar, también se conoce como Plaza del Mercado Grande, porque aquí se celebraba el mayor mercado de Ávila. En el extremo opuesto a la muralla, está la Iglesia de San Pedro, con una bonita fachada de estilo románico.

La plaza ofrece un marco ideal para tomarse un aperitivo y degustar algún plato local en una de sus terrazas, si hace buen tiempo.


Basílica de San Vicente

Basílica de San Vicente

Esta iglesia de estilo románico data del S.XII y se construyó extramuros en el lugar donde se piensa que fueron martirizados Vicente, Sabina y Cristeta, frente a la Puerta de San Vicente.

Tiene un característico tono rojizo, por el granito «caleño» que se empleó, y guarda unas armónicas proporciones que la convierten en el máximo exponente del románico hispánico en la ciudad.


Nuestro itinerario por Salamanca y Ávila

Día 1. Llegada a Salamanca · Casco histórico: Catedral, Universidad, Puente Romano

Día 2. Plaza Mayor · Ieronimus · Universidad · Huerto de Calixto y Melibea · Convento de San Esteban

Día 3. Excursión a Ávila

Día 4. Torres de la Clerecía · Convento de San Esteban · Calle Van Dyck · Vuelta a Valencia

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