Qué ver y hacer en Granada

¿Queréis caer en el embrujo de Granada como nosotros? Antonio vivió allí 7 años y siempre que podemos hacemos una escapada. En esta entrada os dejamos una guía completa con todo lo que ver y hacer en Granada.

Os encantará subir desde el Paseo de los Tristes callejeando por el barrio árabe del Albaicín, lleno de casas encaladas con jardines y miradores orientados a la Alhambra, la joya de la ciudad.

No dejaréis de sorprenderos con el tamaño de sus famosas tapas, incluidas en el precio de la consumición y muy arraigadas en la cultura de la ciudad.

Y qué decir de la idiosincrasia de los granadinos, su mundialmente conocida malafollá granaína, una especie de ironía con mala leche pero sin pretensión de ser maleducada ni ofensiva.


Os dejamos una entrada con todo lo que saber antes de ir a Granada para que vuestra estancia sea perfecta.


Granada tiene mucha vida, un buen ambiente universitario y un gran legado andalusí que se percibe en todos sus rincones. Os enamorará y querréis volver una y otra vez, ya lo dijo Alejandro Dumas:

La verdad, señora, empiezo a pensar que hay un placer todavía mayor que el de ver Granada. Y es el de volverla a ver”.


Mapa de qué ver y hacer en Granada

Os dejamos un mapa con los principales puntos de interés



1. Visitar la Alhambra y el Generalife

2. Conocer los monumentos andalusíes

3. Visitar la Catedral y la Capilla Real

4. Perderse por la Alcaicería

5. Deleitarse con las vistas en uno de los miradores de Granada

6. Recorrer el romántico Paseo de los Tristes

7. Patear todo el Albaicín, el barrio árabe

8. Ver el peculiar barrio del Sacromonte

9. Pasear por el barrio del Realejo, la judería de Granada

10. Recorrer el Carmen de los Mártires

11. Entrar al Carmen de la Victoria

12. Pasear por la Avenida de la Constitución, los Jardines del Triunfo, la Gran Vía y Puerta Real

13. Dar un agradable paseo desde Puerta Real hasta el Genil

14. Disfrutar de un baño en un hammam

15. Tapear por Granada

16. Degustar los famosos piononos

17. Tomar un té con dulces marroquíes

18. Disfrutar con los helados de Los Italianos

19. Relajarse en el Parque Federico García Lorca

20. Hacer una excursión de un día desde Granada


1. Visitar la Alhambra y el Generalife

Es uno de los monumentos más conocidos y visitados de España y del mundo, y uno de los imprescindibles que ver en Granada. Este conjunto de palacios y jardines de época nazarí domina la ciudad desde lo alto de la colina de al-Sabika. No es de extrañar que fuera declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984 y sea considerada la Octava Maravilla.

Se merece una entrada por sí sola, por ello os dejamos toda la información necesaria para organizar la visita a la Alhambra y el Generalife en este enlace. No os decepcionará.


Os aconsejamos que realicéis la compra de entradas a la Alhambra online y que reservéis con mucho tiempo de antelación.


2. Conocer los monumentos andalusíes

Los monumentos andalusíes son 6 edificios de la época andalusí, muy bien conservados y escondidos por el Albaicín y las proximidades a la Alcaicería, que nos permiten hacer un recorrido por la historia hispanomusulmana de la ciudad. Indispensables en esta lista de qué ver en Granada.

El Bañuelo

Estos baños públicos árabes del siglo XI, localizados en plena Carrera del Darro (nº 31), son de los mejores que se conservan en la Península Ibérica.

Su verdadero nombre es Hammam al-Yazwa o Baño del Nogal, pero se le conoce con el diminutivo por ser más pequeño que los Baños Reales de la Alhambra.

Se accede a ellos a través de un patio con alberca y cuenta con una sala principal y dos contiguas más pequeñas, con arcos de herradura y techo abovedado lleno de lucernarios octogonales y estrellados. Sigue el esquema de las termas romanas: sala fría, sala principal templada y sala caliente.


En la ciudad de Granada se encuentran también los Baños Árabes de Hernando Zafra o Casa de las Tumbas (entre C/Los Naranjos y C/San Andrés, al lado de Calle Elvira), pendientes de restauración, y los Baños de la Calle del Agua, en estado ruinoso.

Sala fría del Bañuelo
Sala principal del Bañuelo

Corral del Carbón

Situado cerca de la Alcaicería (C/Mariana Pineda, 21), es la única alhóndiga de origen nazarí que se conserva íntegra en la Península Ibérica.

En este edificio del siglo XIV se almacenaba trigo, se daba cobijo a los mercaderes y se vendía al por mayor. La puerta de entrada es preciosa, con muchos detalles nazaríes que os recordarán a los palacios de la Alhambra.


El nombre se debe a que en época de dominio cristiano fue utilizado para hospedar a los carboneros y posteriormente como corral de comedias.

Corral del Carbón

Casa Morisca de la C/Horno de Oro

Preciosa casa de construcción típica andalusí, ubicada en el numero 14 de la Calle Horno de Oro, entre San Juan de los Reyes y el Paseo de los Tristes.

La vivienda está dividida en dos plantas con las habitaciones orientadas al patio central, en el que hay una alberca con fuentes que transmiten mucha tranquilidad.

Casa morisca C/Horno de Oro

Palacio de Dar al-Horra

En este palacio nazarí, construído junto a la muralla de la Alcazaba Vieja (en el Callejón de las Monjas), vivió Aixa, mujer de Muley Hacén y madre de Boabdil (su nombre significa Casa de la Honesta).

Sus patios y jardines, las estancias, las vistas desde los ventanales y los detalles os dejarán con la boca abierta. Es un tesoro poco conocido que no podéis dejar de visitar.

Patio del Palacio de Dar al-Horra
Vistas desde el Palacio de Dar al-Horra

Horario y precios

  • Del 1 de mayo al 14 de septiembre de 9 a 14:30 y de 17 a 20:30.

  • Del 15 de septiembre al 30 de abril de 10 a 17.

  • La entrada conjunta cuesta 5€ (gratuita los domingos). También está incluida en la Dobla de Oro, tanto general como nocturna. Podéis comprar la entrada a los monumentos andalusíes online.

También pueden visitarse de manera gratuita otros dos edificios de construcción musulmana:

  • Casa del Chapiz (Camino del Sacromonte, 1), sede de la Escuela de Estudios Árabes. En realidad la conforman dos viviendas, una de estilo mudéjar y la otra de estilo nazarí. No dejéis de recorrer los preciosos jardines con espectaculares vistas a la Alhambra, que lo convierten en uno de los mejores miradores de Granada.

Casa del Chapiz
  • Casa de Zafra (Calle Portería Concepción, 8), una casa de estilo hispano-morisco del siglo XIV, actual Centro de Interpretación del Albaicín, donde conoceréis la historia de la ciudad de Granada.
Casa de Zafra


3. Visitar la Catedral y la Capilla Real

La Catedral de Granada es una joya del renacimiento, aunque las dos torres previstas no fueron acabadas. Puede parecer poco llamativa por fuera, pero su interior es impresionante, al menos para nosotros, muy diáfano y luminoso con unas enormes columnas blancas.


Horario y precios


Desde la animada Plaza de las Pasiegas tendréis una bonita vista de la fachada sobre las escalinatas. Y en la cercana Plaza de la Romanilla podréis comer o tapear muy bien.

Interior de la Catedral
Lonja y Capilla Real

La Capilla Real de Granada es un templo anexo a la Catedral, al que se accede a través del edificio de la lonja de 1518 en la Calle Oficios. La capilla alberga los restos mortales de los Reyes Católicos, de Juana la Loca y de Felipe el Hermoso.


Horario y precios

  • De lunes a sábado de 10:15 a 18:30.

  • Domingos y festivos de 11 a 18.

  • La entrada vale 5€ y también se pueden reservar entradas gratuitas a la Capilla Real los miércoles de 14:30 a 18:30. Está prohibido hacer fotos o vídeos en el interior.
Imagen de la web oficial de la Capilla Real

Enfrente de la Capilla Real se encuentra el Palacio de La Madraza, la primera universidad pública de Granada con un oratorio de origen nazarí muy bien conservado. Hoy en día es la sede del Centro de Cultura Contemporánea de la Universidad de Granada. La entrada cuesta 2€ y a las 10:30 se incluye una visita guiada.

Oratorio y fachada de la Madraza


4. Perderse por la Alcaicería

Justo al lado de la Catedral, hay un entramado de callejuelas estrechas que constituían el antiguo zoco árabe, con varias puertas de acceso que antiguamente se cerraban para proteger las mercancías.

Encontraréis pequeñas tiendas de artesanía árabe donde poder comprar lámparas de cristal tintado, babuchas, los típicos azulejos de loza morisca o cerámica de Fajalauza y productos de marroquinería. Os sentiréis en otro país.

Lámparas de cristal tintado en la Alcaicería

Saliendo del zoco, llegaréis a la preciosa Plaza de Bib-Rambla o Bibarrambla, con la Fuente de los Gigantes en el centro y farolas fernandinas del siglo XIX en los extremos. En época nazarí sirvió como punto de intercambio comercial. Hoy día es un lugar de encuentro, repleto de comercios y restaurantes, y uno de los mejores sitios para tomar un chocolate con churros.

Plaza Bib-Rambla

Si os gusta el arte moderno, al lado de la Alcaicería, en la puerta de acceso junto a la Catedral, está el Centro de Arte José Guerrero, de entrada gratuita.


5. Deleitarse con las vistas en uno de los miradores de Granada

A nosotros nos encanta buscar sitios donde tener las mejores panorámicas de una ciudad, y en Granada es fácil encontrarlos. Hay miradores por todos sitios, en cualquier placita o recoveco tendréis buenas vistas de la ciudad y, sobre todo, de la Alhambra.

El más famoso y concurrido es el mirador de San Nicolás, pero hay muchos otros que bien merecen una visita. Os dejamos una lista con todos nuestros miradores favoritos de Granada.


6. Recorrer el romántico Paseo de los Tristes

Una de las cosas imprescindibles que hacer en Granada es pasear desde Plaza Nueva hasta el Paseo del Padre Manjón o de los Tristes, bordeando el pequeño río Darro a los pies de la Alhambra.

En Plaza Nueva destaca el Palacio de la Real Chancillería de Granada, un edificio establecido por los Reyes Católicos como órgano judicial que no ha sufrido transformaciones desde su construcción en el siglo XVI y que, a día de hoy, sigue teniendo el mismo cometido, siendo la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Plaza de Santa Ana

En frente, la sencilla Iglesia de Santa Ana, a los pies de la Torre de la Vela, marcando el inicio de la preciosa Carrera del Darro. Una calle adoquinada situada en la orilla izquierda del Río Darro y rodeada de preciosas casas y puentes de piedra que conectan el barrio muslim del Albaicín con los arrabales de la Churra y la Antequeruela, a los pies de la colina de la Sabika

Carrera del Darro

Actualmente sólo hay cuatro puentes de los 14 que lo cruzaban: Puente del Aljibillo (de los Labradores, del Rey Chico o de Ibn Rasiq), Puente de las Chirimías (ambos de origen musulmán) y el Puente de Espinosa y Puente de Cabrera (siglo XVI) de origen cristiano.

Puente de Cabrera

También encontraréis los restos del Puente del Cadí, en realidad la antigua Puerta de los Tableros, límite de la ciudad en la época zirí.


El río Darro desaparece junto a la Iglesia de Santa Ana para discurrir por un túnel soterrado que atraviesa el centro de la ciudad hasta desembocar en el río Genil, a la altura del puente romano en el Paseo del Salón.

Carrera del Darro y restos del Puente del Cadí

Si seguimos caminando, podemos visitar el Bañuelo y la Casa de Zafra. Frente a la Parroquia de San Pedro y San Pablo se encuentra la Casa de Castril, con una preciosa fachada plateresca (actual Museo Arqueológico y Etnológico de Granada).

Al final, llegamos al Paseo del Padre Manjón o de los Tristes (llamado así porque por él pasaban los cortejos fúnebres en su camino al cementerio). Aquí la calle se ensancha en una plaza repleta de terrazas muy animadas, situada literalmente a los pies de la Alhambra. Llama la atención un edificio que parece una casa de muñecas o una maleta (fijaos en el asa de su tejado), el Hotel Bosques de la Alhambra o Reúma.


El Hotel Bosques de la Alhambra se construyó a principios del siglo XX, y se accede a él a través del puente de las Chirimías. No funcionó más de dos años porque las condiciones de humedad y frío no permitían pernoctar cómodamente (de ahí el sobrenombre de Hotel Reúma). Cuentan las leyendas que también se empleó como hospital para enfermos reumáticos, los cuales enfermaban mucho más hasta morir.

Hotel Reúma

En la Calle Horno del Oro, podéis visitar una casa morisca muy bien conservada. Al final del paseo, a la izquierda, tenemos la Cuesta del Chapiz, con el renacentista Palacio de los Cordova (sede del Archivo Histórico Municipal), el Carmen de la Victoria y la Casa del Chapiz. A la derecha, se accede a la Cuesta de los Chinos y al Camino a la Fuente del Avellano cruzando el Puente del Aljibillo.

Podéis aprovechar para tomaros unas tapas en Los Diamantes, Los Manueles o las Bodegas Castañeda, comer en Negro Carbón, tomar un té con buenas vistas en la Tetería del Bañuelo y relajaros con un baño en el Hammam Al-Andalus.


7. Patear todo el Albaicín, el barrio árabe

El barrio más emblemático de Granada y el que tiene más encanto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994.

En la parte baja del barrio está la famosa calle Elvira, con la impresionante Puerta de Elvira al inicio de la misma, la puerta principal de entrada a la ciudad durante el dominio musulmán. Cuando la cruzamos, nos encontramos con empinadas callejuelas empedradas que serpentean entre cármenes encalados con jardines llenos de esbeltos cipreses, que parecen estar vigilando a la Alhambra.

Puerta de Elvira

Lo mejor es caminar sin rumbo y descubrir todos los rincones. Placetas con aljibes centenarios, miradores escondidos en cualquier recoveco, palacetes andalusíes, baños árabes y casas moriscas. Uno nunca se cansa de recorrerlo.

La vida del barrio gira en torno a la Plaza Larga, tras el Arco o la Puerta de las Pesas de la antigua muralla, en la parte alta. Veréis pastelerías y bares de toda la vida frecuentados por los parroquianos habituales, como La Porrona, Casa Torcuato o Los Caracoles. No dejéis de probar los dulces del Café Casa Pasteles.

Callejuelas del Albaicín

Otro punto de encuentro es la preciosa Plaza de San Miguel Bajo, a los pies de la Iglesia del mismo nombre, con terrazas llenas de ambiente sobre todo al caer la tarde. Muy cerca podréis visitar de manera gratuita la bonita Casa Museo Max Moreau o Carmen de los Geranios.

Podréis disfrutar de atardeceres sobre la Alhambra desde los mejores miradores de Granada (con el mirador de San Nicolás a la cabeza) o reponer fuerzas en cafés y restaurantes con buenas vistas, como el Café 4 Gatos (ideal para el desayuno o la merienda), el Carmen el Agua (perfecto para una comida) o el Carmen Aben Humeya (la mejor elección para una cena romántica).

Rincones del Albaicín

Estando en el Albaicín, es imprescindible visitar los monumentos andalusíes: el Palacio de Dar al-Horra, El Bañuelo, la Casa de Zafra, la Casa morisca en Horno de Oro y la Casa del Chapiz.

A pesar de las cuestas, es una buena zona para alojarse. Nuestra recomendación es el Hotel Casa Bombo, con unas vistas espectaculares y un trato excepcional.

Terraza del hotel Casa Bombo


8. Ver el peculiar barrio del Sacromonte

La Cuesta del Chapiz separa el Albaicín de otro barrio auténtico, el Sacromonte, famoso por sus casas-cueva ocupadas por gitanos, en las que se llevan a cabo las zambras o fiestas gitanas con espectáculos de flamenco.

Lo más típico es reservar una cena amenizada con uno de estos espectáculos en alguna de las cuevas, como la Zambra María la Canastera, la Cueva Zambra la Faraona, la Casa de la Rocío, o las Cuevas los Tarantos. Para nosotros es algo demasiado enfocado al turista, pero para gustos, colores.

Casas-cueva en el Sacromonte

También podéis visitar el Museo Cuevas del Sacromonte para conocer la historia de este singular barrio (abierto todos los días de 10:00 a 18:00-20:00, precio 5€), o la Abadía del Sacromonte del siglo XVII y famosa por albergar los libros plúmbeos (abierta todos los días de 10:30 a 18:00, entrada 5€).


Los libros plúmbeos se crearon a finales del S.XVI para hacerlos pasar como el quinto evangelio. Se pretendía que fuesen encontrados en un yacimiento arqueológico y datarlos a principios de la era cristiana como un texto en el que se presentaba el cristianismo como una religión afín al islam. Se componen de 223 planchas de plomo de origen morisco, con inscripciones en latín y árabe, y suponen una de las mayores falsificaciones históricas.


Durante el trayecto por el Camino del Sacromonte, hay unas vistas muy chulas de la Alhambra y el valle del Darro.

Camino del Sacromonte


9. Pasear por el barrio del Realejo, la judería de Granada

El barrio del Realejo, la antigua judería de Granada (Garnata al-Yahud), es menos conocido que el Albaicín, pero no por ello menos bonito. Tiene mucha vida popular y multitud de bares de tapas.

El corazón del barrio es la Plaza Campo del Príncipe, donde está la cruz del Cristo de los Favores de 1640, donde los granadinos se reúnen el Viernes Santo a las 15:00 para pedir tres deseos.

Campo del Príncipe

El entramado de callejuelas empedradas suben por la ladera del cerro Mauror entre más cármenes y casas encaladas hasta llegar a las Torres Bermejas, tres torres de diferente altura que formaban parte de una antigua fortaleza vigía.

Podréis descubrir un antiguo lavadero del siglo XVII muy bien conservado en la Placeta Puerta del Sol, la Casa-Museo Sefardí que explica la historia de los judíos granadinos, y la Fundación Rodríguez-Acosta, un extraño museo de principios del siglo XX con jardines en terrazas repletos de esculturas grecorromanas.

Lavadero del Sol

En la parte baja del barrio, no debéis perderos el Cuarto Real de Santo Domingo, donde se conserva la qubba (salón de recepciones) en la que se inspiraron para decorar los palacios nazaríes de la Alhambra.

Fue un palacete nazarí construido en la Huerta Grande de la Almanjarra, que pasó a manos de los dominicos en tiempo de los Reyes Católicos, los cuales fundaron el Convento de Santa Cruz la Real. Por suerte, mantuvieron intacta la qubba en el interior.

Qubba del Cuarto Real de Santo Domingo

Otra visita indispensable es la Casa de los Tiros, que alberga el Museo de Historia de Granada. Su nombre procede de los mosquetes que asoman por las almenas. Sobre la puerta de entrada destaca una gran espada esculpida perforando un corazón (se puede leer «El (corazón) manda»). Lo más emblemático del edificio es la Cuadra Dorada, un salón principal con un gran artesonado renacentista policromado y puertas platerescas.

Cuadra Dorada de las Casa de los Tiros

Un rincón curioso de la parte baja del Realejo es el Cobertizo de Santo Domingo, un callejón lateral de la Iglesia de Santo Domingo con un pasadizo tejado que une los edificios a ambos lados de la calle.

Nada mejor para acabar la visita que tomar un café con vistas en el Hotel Alhambra Palace o comer unas tapas por la zona de la calle San Matías en la Taberna la Tana, La Botillería o La Pajuana.

Si os apetece daros un homenaje, reservad en el restaurante Damasqueros, con un riquísimo menú degustación.

Cobertizo de Santo Domingo


10. Recorrer el Carmen de los Mártires

Es el Carmen más grande de la ciudad de Granada, con sus más de siete hectáreas de terreno. Incluye un precioso palacete, jardines románticos y huertos de plantas aromáticas y medicinales con vistas a la ciudad, la vega y Sierra Nevada.

Se sitúa en el recinto de la Alhambra, en una ladera del cerro del Mauror, en cuya cúspide se localizan las Torres Bermejas.

En sus inicios era conocido como el Corral de los Cautivos, llamado así porque en él se ubicaban las mazmorras árabes donde los presos cristianos eran retenidos. Tras la toma de Granada, se construyó una iglesia y posteriormente un convento, que finalmente fue destruido para edificar el actual palacete en 1842.

A parte de los jardines románticos, de estilo francés e inglés, y de su gran estanque con una isla central, no os perdáis el Patio Nazarí, inspirado en el Patio de la Acequia del Generalife.


11. Entrar al Carmen de la Victoria

Ubicado en la Cuesta del Chapiz, este carmen, gestionado por la Universidad de Granada, se emplea como residencia para invitados. 


La entrada es gratuita, pero para acceder hay que llamar a un timbre. Decid que vais a la cafetería que hay ubicada en su interior y os facilitarán el acceso.


Se construyó en el siglo XIX sobre los restos de un convento expropiado, manteniendo los bellos huertos y jardines intactos, desde los que se tienen unas vistas espectaculares de la Alhambra.


12. Pasear por la Avenida de la Constitución, los Jardines del Triunfo, la Gran Vía y Puerta Real

Desde la Plaza de la Caleta comienza el paseo arbolado de la Avenida de la Constitución, con unas vistas de escándalo del Albaicín y el pico del Veleta de fondo.

Podemos desviarnos para ver la Plaza de Toros (y tomar unas buenas tapas en alguno de los bares de la zona como El nido del Búho, Nuestro Bar o La Maestranza) o la estación de tren (al final de la Avenida de los Andaluces).

Continuando por la avenida, se llega a una plaza con una enorme banderola de España y una gran cabeza metálica del militar castellano Gonzalo Fernández de Córdoba (nosotros siempre hemos creído que era Cristóbal Colón por su parecido).

Jardines del Triunfo y Hospital Real

A la izquierda, los Jardines del Triunfo, donde se llevaron a cabo fusilamientos durante la ocupación francesa, dominados por una gran fuente tras el monumento a la Inmaculada, y de fondo, el Hospital Real, mandado construir por los Reyes Católicos en 1504, hoy sede del Rectorado de la Universidad.


A la derecha, se puede hacer un recorrido por la Calle San Juan de Dios, donde encontramos la Basílica y el Hospital de San Juan de Dios, el Monasterio de San Jerónimo, el Real Conservatorio Superior de Música, la Parroquia de los Santos Justo y Pastor, la Plaza de la Universidad con la Facultad de Derecho y el Jardín Botánico.

Patio del Real Conservatorio Superior de Música

El paseo sigue desde los Jardines del Triunfo hacia la Gran Vía de Colón, donde se encuentran varios edificios que suponen una importante muestra del modernismo andaluz. La calle termina en la Plaza de Isabel la Católica, desde donde parte la calle comercial Reyes Católicos hasta llegar a Puerta Real.

En esta zona podréis hacer compras en la multitud de tiendas y negocios, visitar la Catedral, la Capilla Real, el Corral del Carbón o la Plaza del Carmen, donde está el Ayuntamiento, tapear en la zona de la Calle Navas o en el Mercado de San Agustín, o tomar un helado en Los Italianos.

Plaza de Isabel la Católica


13. Dar un agradable paseo desde Puerta Real hasta el Genil

Podría decirse que Puerta Real es el centro neurálgico de la ciudad. En las calles aledañas se concentran un gran número de comercios, sobre todo en el entramado de callejuelas entre Calle Mesones, Plaza de la Trinidad y Calle Alhóndiga.

Bajando la Acera del Darro, pasaréis por la famosa Fuente de las Batallas, donde suelen montar mercados de artesanía o de libros antiguos. Entre la Acera del Darro y la Calle San Antón hay un buen número de bares donde tapear, no os perdáis el Ávila Tapas, la Bodega Los Tintos, el Oleum o la cervecería Rhin Barril II.

Fuente de las Granadas en el Paseo del Salón

El recorrido continúa por la Carrera de la Virgen, un paseo con suelo de baldosas en mosaico flanqueado por grandes plataneros, que desemboca en la gran Fuente de las Granadas, situada delante de la Biblioteca Municipal en el Paseo del Salón. Este paseo arbolado bordea el río Genil desde el precioso Puente Romano hasta la Fuente de los Cuatro Leones.


Os recomendamos hacer un descanso para tomar un café en Las Titas, un precioso quiosco acristalado a orillas del Genil.


Continuando hacia la izquierda por el Paseo de la Bomba, se llega al agradable Paseo de la Fuente de la Bicha que discurre paralelo al Río Genil aguas arriba.

Y siguiendo el curso del río a la derecha del puente, por el Paseo del Violón, están el Palacio de Congresos de Granada y, más abajo, el Parque de las Ciencias.

Las Titas en el Genil


14. Disfrutar de un baño en un hammam

El ritual de limpieza tanto física como espiritual formaba parte de la vida cotidiana de los musulmanes granadinos. Hoy en día, quedan vestigios de los antiguos hammam o baños árabes públicos acondicionados sólo para ser visitados, pero por suerte hay modernos establecimientos que han sabido mantener la esencia y donde podemos hacer circuitos para purificar cuerpo y alma.

  • Hammam Al Ándalus. Son los más conocidos y se sitúan muy cerca de Plaza Nueva, tras la Iglesia de Santa Ana. Junto con la experiencia de los baños termales, se ofrecen distintas variedades de masajes.

  • Al-Haram Hammam o Baños de Santa Paula. Estos pequeños baños, ubicados cerca de la Gran Vía, son nuestros preferidos. Ofrecen salas privadas con distintos rituales de baño y masaje que te hacen desconectar de la rutina. Podéis reservar vuestro ritual de baño en su web.


15. Tapear por Granada

La cultura de la tapa está muy arraigada en la gastronomía de la ciudad. Son pequeños platos (a veces no tanto) que acompañan a la consumición y que están incluidos en el precio de la misma. Es otro de los imprescindibles que hacer en Granada, no os vayáis sin probarlas, alucinaréis con ellas.

La zona de Plaza Nueva y Calle Elvira, las calles Navas y San Matías, entre C/San Antón y Acera del Darro, la Plaza de la Romanilla y Bib-Rambla, la Plaza de Toros, la calle Gonzalo Gallas y los barrios del Albaicín, el Realejo, La Chana y el Zaidí­n están repletos de bares, por lo que en principio parece una locura decidirse.

Aquí tenéis todas nuestras recomendaciones de dónde comer en Granada.


16. Degustar los famosos piononos

Otra de las cosas que no podéis dejar de hacer en Granada es probar los piononos de Casa Ysla, una de las pastelerías más antiguas de la provincia y creadora de estos famosos dulces.

Los piononos son unos pastelitos de bizcocho calado, rellenos de crema pastelera y con yema tostada por encima.


Ceferino Isla González estableció su propio obrador en Santa Fe en 1897. Fiel devoto, quiso homenajear al papa Pío IX (Pío Nono, de ahí su nombre) creando un pastel que no sólo llevara su nombre, si no que tuviera una forma que recordara al pontífice.


Hoy en día, tienen muchos locales por toda la ciudad (ubicación de las sucursales de Casa Ysla) y si vais en navidad no dejéis de probar los roscones de reyes y el panettone.


17. Tomar un té con dulces marroquíes

En la famosa calle de las teterías (en realidad se llama Calderería Nueva) y en la calle aledaña Calderería Vieja, tendréis la sensación de haber viajado a un país del norte de África.

Son un par de calles en cuesta, estrechas y adoquinadas con tiendas de productos de artesanía marroquí y multitud de teterías donde podréis degustar un té moruno con pastas.

Calle Calderería Nueva
  • Tetería Alfaguara. Es una de las primeras teterías que abrieron y lleva más de 30 años ofreciendo tés y dulces típicos marroquíes, por algo será.

  • Restaurante-Tetería Kasbah. Además de tés, podréis degustar comida típica árabe a buen precio.

  • Tetería Palacio Nazarí. Otro pequeño local donde saborear un buen té.

  • Tetería Dar Ziryab. Además de tener una amplia carta de tés y repostería andalusí, ofrece espectáculos culturales y de música en directo.

  • Pastelería Andalusí Nujaila. Un local pequeñito donde degustar pastas árabes.

  • Abaco Té. Esta tetería ofrece tés y crepes en una terraza con vistas a la Alhambra.


18. Disfrutar con los helados de Los Italianos

La heladería artesanal Los Italianos (TripAdvisorGoogle), se fundó en 1936 y desde entonces no ha parado de servir los mejores helados de la ciudad. Abren con el buen tiempo, en torno a Semana Santa, y se forman largas colas.

No dejéis de probar su helado de cassata (inspirado en el dulce típico siciliano hecho a base de bizcocho, ricotta, mazapán y fruta confitada) y la nata con amarema (ya sabéis que es nuestro preferido).


19. Relajarse en el Parque Federico García Lorca

Este gran parque de casi 72.000 metros cuadrados se construyó para rendir homenaje al poeta granadino. Rodea la Huerta de San Vicente, antigua casa de veraneo de la familia de Lorca desde 1926 a 1936, y lo componen varias avenidas y senderos que delimitan distintas zonas (rosaledas, huertas, alamedas, jardines) junto con las antiguas acequias que regaban las tierras de cultivo.

El parque es ideal para pasar un buen rato relajado paseando entre la vegetación y escuchando el ruido de las fuentes. El acceso es gratuito y cierra por la noche.

Dentro del recinto, se encuentra la Casa-Museo de Federico García Lorca, abierta de martes a domingo de 10 a 17h en invierno y de 9 a 15h en verano, con un precio de 3€. Se ha intentado recrear el ambiente en el que Lorca se refugiaba para escribir algunas de sus obras antes de su fusilamiento.


Pampaneira, Bubión y Capileira

20. Hacer una excursión de un día desde Granada

  • Alpujarra granadina. A pesar de que el trayecto hasta esta comarca no es el más bonito del mundo, acaba valiendo la pena al contemplar los pueblos blancos encaramados en las accidentadas montañas de Sierra Nevada. No os podéis perder los preciosos Pampaneira, Bubión y Capileira en el Barranco del Poqueira a los pies del Veleta; Soportújar, con muchas leyendas de brujería que se respiran por las calles del pueblo; y Trevélez, famoso por sus jamones secados cerca de la cumbre más alta de la Península Ibérica, el Mulhacén. Un buen sitio para comer y probar el típico plato alpujarreño es El Corral del Castaño, en Capileira.

  • Costa Tropical. Desde Granada se llega a la costa en una media hora en coche. En esta zona, las playas son de cantos rodados o arena gruesa y están rodeadas de cultivos de frutas tropicales. Dos pueblos indispensables en la visita son Almuñécar y Salobreña. Imprescindible probar la quisquilla de Motril.

  • Sierra Nevada. Granada tiene la suerte de poseer una estación de esquí a 40 minutos por carretera. Si sois amantes de este deporte, disfrutaréis de largas pistas que terminan en Pradollano. En el Parque Nacional también hay varias rutas de senderismo que recorren la cordillera.

Pistas de esquí en Sierra Nevada
  • Alhama de Granada. Este precioso pueblo, colgado sobre los imponentes tajos y barrancos del río Alhama, es famoso por sus baños termales árabes, que dieron lugar al actual balneario. A la vuelta a Granada, podéis desviaros y comer en el Restaurante El Olivo del Castillo de Tajarja.

El pueblo de Alhama sobre el tajo
  • Sendero de Los Cahorros en Monachil. Si os gusta la naturaleza, el cañón del río Monachil ofrece una increíble ruta de senderismo de unos 6 km, con puentes colgantes sobre el desfiladero del río y pozas para refrescarse. Para comer, os recomendamos La Cantina de Diego, en Monachil, con comida tradicional en un acogedor salón con chimenea.

  • Cuevas de Píñar. A 45 kilómetros de Granada se encuentra Píñar, lugar de asentamiento de civilizaciones desde la prehistoria. Buena cuenta de ello son sus cuatro grutas subterráneas, de las cuales está abierta al público la Cueva de las Ventanas de Píñar. Tiene una temperatura constante de 13º y en su interior hay varias cavidades con formaciones naturales impresionantes. La entrada incluye traslado en tren turístico y visita guiada por 8€ (21€ con comida en el Restaurante Asador El Castillo).
Cueva de las Ventanas


< Qué saber antes de ir a Granada

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