Nuestros imprescindibles en Ámsterdam

La capital de los Países Bajos es un destino muy conocido y perfecto para pasar un fin de semana. Os dejamos nuestros imprescindibles en Ámsterdam para que disfrutéis al máximo de la estancia.

A muchos les atrae la libertad que se presume en este país, donde están legalizadas la marihuana o la prostitución. Pero la oferta es mucho mayor. Ámsterdam tiene planes para todos y siempre es una buena elección. Os encantará recorrer la ciudad, cruzando los múltiples canales que atraviesan el centro, lo podéis hacer andando o en bici y así os sentiréis como un neerlandés más.

Encontraréis barrios con mucho ambiente nocturno, como el peculiar Barrio Rojo y el Pijp, zonas bohemias repletas de anticuarios y cafeterías molonas, locales donde degustar dulces con marihuana, casas flotantes y puentes que ofrecen panorámicas preciosas de los típicos edificios al borde de los canales. 

Para que terminéis de organizar vuestra escapada, os dejamos una entrada con todo lo que tenéis que saber antes de ir a Ámsterdam y nuestra ruta de 3 días por Ámsterdam y Volendam.


Mapa de nuestros imprescindibles en Ámsterdam




1. Recorrer los canales

2. Visitar el barrio de 9 Straatjes

3. Perderse por De Wallen (Barrio Rojo)

4. Visitar la Casa-Museo de Anne Frank

5. Recorrer la gran explanada de Museumplein

6. Hacer un crucero privado por los canales

7. Disfrutar de la Heineken Experience

8. Subir al mirador A’DAM Lookout

9. Entrar en un Coffee Shop

10. Pasear por Vondelpark

11. Ir de compras a algún mercado callejero

12. Hacer una excursión de un día por Waterlands o Zaanse Schans


1. Recorrer los canales

Una de las cosas imprescindibles que hacer en Ámsterdam es recorrer sus famosos canales a pie disfrutando de los reflejos de los edificios en el agua, cruzando los puentes centenarios y cotilleando las curiosas casas flotantes que hay en sus orillas.

El centro histórico de la ciudad está formado por un cinturón de canales concéntricos construidos en el S.XVII en la época dorada neerlandesa, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2010. Con sus más de 100 km de canales y 1500 puentes que los cruzan, no nos extraña que la llamen la Venecia del Norte.

Los cinco más importantes son el Singel (el canal más interno y antiguo, de época medieval), el Herengracht (Canal de los Señores), el Keizersgracht (Canal del Emperador), el Prinsengracht (Canal del Príncipe) y el Singelgracht (canal periférico que marca el límite exterior del casco antiguo). 

Canal Groenburgwal

Aunque cualquier rincón se puede convertir en la estrella de la cámara, nuestras recomendaciones son:

  • El Magere Brug, un puente levadizo histórico de hierro y hormigón, sobre el río Ámstel.

  • El puente Papiermolensluis hacia el Lekkeresluis, en el Prinsengracht.

  • La panorámica del canal Groenburgwal y el campanario de la iglesia Zuiderkerk de fondo desde el puente Staalmeestersbrug.

  • Las vistas del canal Oudezijds Achterburgwal en la plazita donde se cruzan las calles Sint OlofssteegNieuwebrugsteeg.

  • El paseo al borde del Damrak, con sus «casas danzantes». Debido al antiguo edificio de la bolsa, el Beurs van Berlage, esta zona es sinónimo de la Bolsa de Ámsterdam.


2. Visitar el barrio de 9 Straatjes

Si hay una zona que no debéis perderos en el entramado de calles y canales de Ámsterdam, es el barrio De 9 Straatjes, compuesto por nueve pintorescas callecitas, en pleno centro del cinturón de canales (entre Prinsengracht y Singel), repletas de tiendas, anticuarios y cafeterías chulas.

Muy cerca de este barrio, podéis pasear por la Plaza Damm con el Palacio Real y la Nieuwe Kerk (famosa y céntrica plaza, que a nosotros nos pareció bastante insulsa, ubicada en una gran explanada de hormigón) o adentraros en el jardín secreto de Begijnhof, una zona arbolada muy tranquila y con mucho encanto, rodeada de edificios, entre ellos dos iglesias y la casa más antigua de la ciudad.

 


3. Perderse por De Wallen (Barrio Rojo)

El barrio que más puede llegar a sorprender y uno de los imprescindibles en Ámsterdam. Hay un gran ambiente nocturno, entre turistas, curiosos y usuarios del mundo del placer. Los escaparates y carteles de neón de color rojo dan idea de lo que se cuece por la zona: sex-shops, espectáculos de sexo en directo con cabinas individuales, etc…

El ambiente y las luces hacen de la zona un sitio muy divertido, pero el final al que está destinado provoca una mezcla de sensaciones. A nosotros nos dio bastante pena ver a las chicas detrás de los escaparates esperando clientes, pero al menos están legalizadas y «protegidas». Obviamente, está prohibido fotografiarlas.

Próximo al barrio rojo, está el barrio chino, con la calle Zeedijk como arteria central. Aprovechad para probar la cocina tailandesa en Bird Thais Restaurant.


4. Visitar la Casa-Museo de Anne Frank

Otra de las cosas más imprescindibles en Ámsterdam, bajo nuestro punto de vista, es visitar la Casa-Museo de Anne Frank. Os estremeceréis al revivir su historia y la de muchos judíos durante la ocupación nazi.

  • La entradas es personal y sólo se puede adquirir online, con un precio de 12,50€ (en 2019). Incluye una audioguía en 9 idiomas que relata muy bien la vida de Anne Frank y su familia cuando se vieron a obligados a ocultarse en la casa de atrás del edificio de la compañía de Otto Frank durante 2 años.

  • El 80% de las entradas se pone a la venta dos meses antes de su fecha de validez, y el 20% restante se activa a las 9:00 el mismo día de su fecha de validez, aun así, debido a la gran demanda, os aconsejamos reservar con la mayor antelación posible.

  • No está permitido fotografiar en el interior.

Para reponer fuerzas después de la intensidad de la visita, podéis tomar la mejor tarta de manzana en Winkel 43.



5. Recorrer la gran explanada de Museumplein

Este amplio espacio verde está a reventar cuando hace buen tiempo. En las extensiones de césped la gente se tumba al sol; en la gran fuente central, los niños refrescan los pies en verano y patinan en invierno. Podréis haceros la típica foto con el logo gigante I amsterdam y, además, podréis entrar en los importantes museos de la ciudad situados a su alrededor.

  • Van Gogh Museum. Aquí descubriréis la vida y obra del famoso pintor. El precio de la entrada es de 19€ (24€ con visita guiada multimedia). La entradas sólo se compran online y se aconseja hacerlo con mucha antelación.


  • MOCO Museum (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo). La entrada cuesta 19,50€ (14,50€ a primera y última hora). Cuando nosotros fuimos había exposiciones de Banksy, nuestro artista callejero preferido, y Andy Warhol.

  • Rijksmuseum. Si os gusta el arte, este es uno de los más importantes y bellos de la ciudad. Su edificio preside la explanada de Museumplein. En él se muestran obras de arte de los Países Bajos desde la Edad Media al S.XX. La entrada son 20€ (19€ online).


6. Hacer un crucero privado por los canales

Si queréis recorrer los canales de Ámsterdam, os aconsejamos que busquéis alguna de las muchas barcas privadas que ofrecen paseos con merienda o con copas, son más caras pero seguro que disfrutaréis muchísimo más que con los típicos recorridos más turísticos y masificados.


Nosotros nos equivocamos el contratar el paseo en barco por los canales con Lovers Canal Cruises por el motivo que os decimos. Todos hacen recorridos similares pero estas empresas turísticas llenan los pequeños barcos a reventar y a nosotros, como sabéis, nos agobian mucho las masas.



7. Disfrutar de la Heineken Experience

La fábrica de Heineken está ubicada en un enorme edificio de ladrillo visto donde se encontraba la cervecera original, y que hoy en día sirve más como museo y zona de visitas y catas. En ella podréis disfrutar de la Heineken Experience, aprendiendo cómo se fabrica esta famosa cerveza y degustándola al final del tour (estas visitas son bastante entretenidas y didácticas, como la visita a la Guinness Storehouse que hicimos en nuestra escapada a Dublín).


Horario y precios

  • La entrada básica cuesta 21€ (18€ en la reserva online). Incluye un tour autoguiado (1,5 horas aproximadamente) y la cata de dos cervezas.

  • Abierto de lunes a jueves de 10:30 a 19:30 (última visita a las 17:30) y de viernes a domingo de 10:30 a 21:00 (último acceso a las 19:00).

Después de la experiencia, si la hacéis por la tarde, podéis aprovechar para cenar por Pijp, el barrio de la marcha nocturna, donde las calles suelen estar repletas de neerlandeses cuando hace buen tiempo, que llenan los restaurantes y las terrazas.


8. Subir al mirador A’DAM Lookout

Tendréis unas buenas vistas panorámicas de la ciudad desde el mirador A’DAM Lookout, una plataforma situada en lo alto de un edificio de 100 metros frente a la estación central, al otro lado del puerto.

  • La entrada cuesta 14,50€ (12,50€ online). Hay una opción premium (Lookout + Drinks) que incluye un cóctel o dos bebidas en el Sky Bar por 18,50€.

  • Abre todos los días de 10:00 a 22:00 (último acceso a las 21:00).

  • Hay tres columpios suspendidos en el borde, Over The Edge, para quien se atreva a superar el vértigo.

Podéis comprar la entrada combinada Rock the City que incluye el A’DAM Lookout Regular + Heineken Experience + Canal Cruise por 35€.


9. Entrar en un Coffee Shop

Si hay algo por lo que se conoce mundialmente a Ámsterdam, a parte de sus canales, es el hecho de poder consumir cannabis de manera legal en los típicos Coffee Shops.

En ellos, se puede tomar una copa o picar algo mientras se fuma marihuana libremente, en un ambiente relajado y rodeado de una neblina adormecedora. Para todo aquel que consuma o quiera consumir estas sustancias, en Ámsterdam tendrá una experiencia única.

Entre todos los que se encuentran en la capital, destacan Grey Area, Barney’s, Green House, The Bulldog (uno de los más antiguos), Baba y Amnesia.


10. Pasear por Vondelpark

Uno de los imprescindibles en Ámsterdam es salir a respirar aire puro en Vondelpark. Este enorme parque con 47 hectáreas y unos 2 km de largo por unos 500 metros de ancho está repleto de estanques y zonas de picnic y barbacoa. A los neerlandeses les encanta ir allí a pasear o recorrerlo en bici.

También encontraréis varios establecimientos de hostelería y un teatro al aire libre.


11. Ir de compras a algún mercado callejero

En nuestras escapadas a las ciudades siempre miramos los mercados de pulgas y de productores locales que se organizan en ellas para visitarlos y llevarnos algún recuerdo más original. Os dejamos un listado con los más importantes de Ámsterdam:

  • Waterloopleinmarkt. Es un enorme mercado de las pulgas que instalan en Waterlooplein de lunes a sábado de 9:30 a 18:00. Nos hubiéramos llevado un montón de cosas, pero no nos cabían en el equipaje.

  • Hay un mercado de productos ecológicos en Nieuwmarkt, todos los fines de semana. Lo instalan en la plaza, junto al edificio no religioso más antiguo de la ciudad, De Waag, que tiene aspecto de castillo.

  • Albert Cuypmarkt. En Albert Cuyp Straat montan un mercado de lunes a sábado, de 9:00 a 17:00. Los puestos de comida son muy tentadores, id sin desayunar mucho y aprovechad para probarlo todo.

  • Bloemenmarkt. El famosísimo (y para nosotros decepcionante) mercado de las flores, donde se pueden comprar bulbos de tulipán. No dejan de ser dos puestos flotantes con semillas, bulbos y muchos souvenirs. Está ubicado en el canal Singel y abre de lunes a sábado de 9:00 a 17:30 (de 11:00 a 17:30 los domingos).

  • Boekenmarkt Oudemanhuispoort. Este curioso mercado de libros nuevos y antiguos está localizado en los soportales del patio interior de un edificio, de lunes a viernes de 12:00 a 17:00.


12. Hacer una excursión de un día por Waterlands o Zaanse Schans

La región de Waterlands está situada al norte de Ámsterdam y en ella encontraréis pueblos muy bonitos como Edam, Volendam o Marken (al que se accede en ferry desde Volendam o por un puente desde Monnikendam). El paisaje y las construcciones cambian radicalmente, esta zona es muy verde y rural.

Nosotros estuvimos en Volendam, un precioso pueblo pesquero con un espectacular paseo a orillas del mar. En los alrededores, podréis ver campos verdes entre canales llenos de vacas, ovejas, caballos y molinos de viento.

Os recomendamos comprar la Waterland Dagkaart, un billete diario para hacer uso ilimitado de los autobuses rojos de la empresa EBS que recorren los pueblos de la zona. Parten desde la zona trasera de la Estación Central de Ámsterdam (atravesando las vías 14/15), bajo la bóveda acristalada y junto al río Ámstel. El precio del billete es de 10€ (se puede adquirir online con un descuento del 10%, en la taquilla de EBS de la estación o directamente al conductor).

Aquí os dejamos un mapa con las líneas y rutas de los autobuses.

Otra opción es alquilar un coche en Ámsterdam y recorrer con más libertad la zona.


También podéis visitar Zaanse Schans, un verdadero museo al aire libre de la época preindustrial de los Países Bajos con casas tradicionales y varios molinos de viento históricos de más de 200 años. Algunos de los molinos siguen en funcionamiento y pueden visitarse. Veréis también una quesería y una fábrica de zuecos. El recorrido os transportará a los S.XVII-XVIII.

Se puede llegar desde la Estación Central de Ámsterdam en el autobús 391 con una duración de 40 minutos, o en tren hasta la estación de Koog Zaandijk en 20 minutos y luego caminar unos 10 minutos.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *