Qué ver y hacer en Dublín

No teníamos grandes expectativas con esta ciudad, pero una vez allí, caímos rendidos a sus pies. Nos dedicamos a recorrerla sin prisas, saboreando cada momento (y cada pinta) en sus famosos y míticos pubs, escuchando música en directo. Incluso disfrutamos de su clima loco y de sus lluvias intermitentes. En definitiva, pasamos unos días muy relajados y aquí tenéis nuestros imprescindibles que ver y hacer en Dublín, ciudad a la que volveremos seguro.

Para que podáis organizar bien vuestro viaje, también os dejamos nuestro itinerario de la escapada a Dublín y toda la información que tenéis que saber antes de ir a Dublín.


Mapa de qué ver y hacer en Dublín




1. Visitar la Trinity College

2. Entrar al Castillo de Dublín

3. Ver la Christ Church Cathedral

4. Recorrer el Temple Bar y tomarse unas pintas

5. Visitar la Guinness Storehouse

6. Probar el whisky de Jameson Distillery Bow St

7. Fotografiar las puertas georgianas

8. Ver atardecer desde el Ha’Penny Bridge

9. Pasear por los Docklands

10. Tomar comida típica irlandesa

11. Ir de compras por Dublín

12. Hacer fotos de las cajas de electricidad

13. Comprar en los mercados callejeros

14. Conocer la Marsh’s Library

15. Visitar la antigua prisión Kilmainham Gaol

16. Hacer una excursión de un día a Howth


1. Visitar la Trinity College

Una de las cosas que hacer en Dublín es visitar la Trinity College, la universidad más prestigiosa de Irlanda. Está compuesta por varios edificios victorianos que rodean grandes explanadas con césped.

Imprescindible que visitéis la Old Library, construida a principios del S.XVIII. En ella encontraréis el Libro de Kells y el arpa de Brian Boru, el símbolo de Irlanda más antiguo que se ha encontrado.


El libro de Kells es un famoso manuscrito que contiene los cuatro evangelios ilustrados con motivos ornamentales, realizado por monjes celtas hacia el año 800.


Os sorprenderá la imponente sala principal de la biblioteca (Long Room) de 65 metros de largo, con unos 20.000 libros antiguos en grandes estanterías de madera. Es una de las bibliotecas más impresionantes del mundo.


Horario y precios


Cómo llegar

  • La línea verde del Luas lleva a la universidad parando en Dawson y Trinity.


2. Entrar al Castillo de Dublín

El Castillo de Dublín no es un castillo medieval, sino un palacio construido en el S.XVIII (en su mayoría). La única torre con almenas que se conserva es la Norman Record Tower, situada entre la Royal Chapel y el Georgian Treasury Building, un curioso edificio de colores construido en los años 60 y bastante criticado (según nuestra guía Lonelyplanet y citamos literalmente, «más feo que un pecado»).

Desde este último se accede al Dubh Linn Garden, junto a la Chester Beatty Library. Para nosotros el jardín es lo más bonito de la visita, con una explanada de césped en la que hay unos símbolos celtas con formas serpenteantes y que suele estar muy animado en días soleados, siendo un importante punto de encuentro.


Horario y precios

  • La entrada al castillo son 8€ sin guía y 12€ guiada, con un horario de 9:45 a 17:45 todos los días.


3. Ver la Christ Church Cathedral

La Christ Church Cathedral es la catedral más antigua de la ciudad. Se construyó sobre un antiguo templo vikingo y está conectada por una pasarela elevada sobre Winetavern St con Dublinia, el museo de historia vikinga y medieval de Dublín.

El conjunto de los dos edificios medievales de piedra gris unidos por el pasaje es espectacular. Desde el cruce de Christchurch St y Nicholas St, junto a la escultura Millenium Child, se tiene la mejor panorámica.

Hay una entrada combinada por 18€ para visitar ambos edificios (de manera independiente la entrada a la catedral cuesta 8€ y al museo, 12€).

Dublinia y Christ Church Cathedral


4. Recorrer el Temple Bar y tomarse unas pintas

Otra de las cosas imprescindibles que hacer en Dublín es recorrer el barrio de Temple Bar. Es la zona más antigua de la ciudad situada a orillas del Liffey y repleta de pubs irlandeses con sus típicas fachadas de madera llenas de plantas con flor.

El ambiente nocturno está muy animado y es un buen sitio para disfrutar de una pinta (o dos) escuchando música en directo. No intentéis seguir el ritmo de los locales, beben mucho y muy rápido.

Podéis tomaros unas Guinness en Teac na céiBé o en The Norseman, dos pubs del barrio con espectacular música en directo y muy concurridos. También podéis beber algo en el pub más antiguo de Dublín, The Brazen Head.

Un poco más alejados encontraréis el histórico pub John Mulligan’s, nombrado en las novelas de James Joyce, o el bonito pub Doyle’s.

Aún más retirada de Temple Bar, está la zona de Portobello. Allí se encuentran Wexford y Camden St Lower, llenas de pubs, discotecas y restaurantes muy frecuentados por los dublineses, y muchos de ellos con música en directo. Os recomendamos que cenéis en Mad Egg y luego os toméis una cerveza en Whelan’s.


5. Visitar la Guinness Storehouse

No dejéis de ir a la Guinness Storehouse, una experiencia que os recomendamos muchísimo (en nuestra escapada a Ámsterdam no visitamos la fábrica de Heineken y nos arrepentimos después de entrar en esta). Nos parece una visita muy entretenida y didáctica, y además probaréis una buena cantidad de cerveza. La duración aproximada por libre es de 2 horas o 2 horas y media.

La entrada incluye la visita a la fábrica de la emblemática cerveza de Dublín (con audioguía en español) y la degustación de una pinta de Guinness. Lo más aconsejable es comprar la entrada a la Guinness Storehouse online (nosotros además, incluimos el acceso a la Open Gate Brewery por 4,5€ más para hacer degustación de 4 cervezas artesanas).


Horario y precios

  • Hay varias modalidades de entrada desde 19,50€ y el horario es de 9:30 a 19:00 todos los días (en julio y agosto hasta las 21:00).

Cómo llegar

  • Podéis ir caminando desde el centro en unos 20 minutos, con el autobús 123 (desde O’Connell St o Dame St hasta la parada 1940 de James St) o en la línea roja del tranvía Luas (parada Hospital St James’s).
Zona de aprendizaje para tirar una Guinnes

El recorrido comienza por la planta baja donde se describe cada uno de los ingredientes de la cerveza, de dónde proceden y qué aportan al producto final. A medida que se suben plantas, se va explicando el procesado, cómo se tuestan las maltas, la cocción y añadido del lúpulo, la fermentación y el envasado, la historia del transporte y la exportación, y la evolución de los carteles publicitarios de Guinness.

Hay una zona para aprender a catar y otra donde te enseñan a tirar una pinta perfecta para luego degustarla al lado de unos ventanales muy chulos. En esa misma zona imprimen el certificado de experto en tirador de pinta (que por supuesto, nosotros nos llevamos a casa).

En el último piso hay un bar-mirador con vistas panorámicas de Dublín, el Gravity Bar, que suele estar abarrotado, lo que impide disfrutar bien de las vistas (os aconsejamos subir a ver la panorámica, pero tomar la cerveza en la zona inferior de los ventanales).


6. Probar el whisky de Jameson Distillery Bow St

Nosotros no somos amantes del whisky, de hecho nunca tomamos, pero la visita a la Jameson Distillery Bow St nos pareció muy divertida y aprendimos bastante. La entrada básica, Bow St Experience, incluye una visita guiada de unos 40 minutos de duración, por 20-23€ (según el horario de entrada).

Lo ideal es comprar las entradas a la Jameson Distillery Bow St online para evitar las colas. Además de la básica, encontraréis cursos de coctelería y catas más exclusivas.

Nosotros escogimos la Bow St Experience Tour & Secret Whiskey Tasting. Se hace un recorrido por la historia de la fábrica desde su fundación en 1780, el proceso de destilación y una cata de whisky de distintos orígenes para aprender las diferencias con el Jameson. Por último, hay una degustación de un vaso de Jameson on the rocks, mojito de whisky o combinado con jengibre en el bar de la destilería.


Cómo llegar

  • La línea roja del tranvía Luas para en Smithfield.

Si no queréis ir con el estómago vacío, os recomendamos comer algo en Fegan’s 1924 Café, un sitio muy auténtico, de aire hipster, situado cerca del mercado de flores, frutas y verduras. La comida, a base de sandwiches, sopas y pasteles tipo quiche, está muy buena.


7. Fotografiar las puertas georgianas

En Dublín, os llamará la atención un detalle muy curioso, las puertas de estilo georgiano pintadas de colores. Las más fotogénicas las encontraréis en los alrededores de Merrion Square, aunque paseando por la ciudad, veréis más barrios con estas puertas características.


Según cuenta la leyenda popular, las mujeres pintaban las puertas cada una de un color diferente para que sus maridos no se equivocaran de casa al volver de una larga jornada en su pub favorito (en definitiva, para que reconocieran su casa a pesar de la borrachera que llevaran encima).


Dentro del parque de Merrion Sq encontraréis la también colorida estatua de Oscar Wilde, en la esquina noroeste, justo enfrente de la casa-museo del escritor donde pasó su infancia. A su lado hay dos monumentos con figuras y algunas de sus frases célebres.


8. Ver atardecer desde el Ha’Penny Bridge

El Ha’Penny Bridge (Half Penny Bridge) es un precioso puente peatonal construido en 1816 sobre el río Liffey. Su estructura metálica y arqueada de color blanco realza sobre las aguas del río y da una imagen muy chula cuando se refleja en él.


Inicialmente fue llamado Wellington Bridge, en honor al duque que venció a Napoleón en la batalla de Waterloo, pero acabó recibiendo el sobrenombre del puente del medio penique porque ese era el precio del peaje que debían pagar los que lo cruzaban y de este modo su constructor, un armador de barcos que necesitaba dinero, pudo reparar su flota.


Aprovechad para ver el atardecer en las orillas del río, viendo como se ilumina el puente (y luego tomad unas pintas en Temple Bar, por ejemplo en Fitzsimons).


9. Pasear por los Docklands

La zona de los Docklands de Dublín es un área revitalizada situada a ambos lados del río Liffey, desde el Talbot Memorial Bridge hacia el puerto, en el este.

Desde finales del S.XX los antiguos edificios, almacenes y fábricas se han ido rehabilitando para albergar multitud de empresas (como Google o Facebook), centros de co-working, cafeterías, restaurantes, galerías de arte, teatros y centros de negocios y convenciones.

Podréis visitar EPIC The Irish Emigration Museum, donde se cuenta la historia de los más de 10 millones de emigrantes irlandeses, algunos de los cuales se convirtieron en figuras ilustres a lo largo y ancho del mundo. Está ubicado en el CHQ Building, un antiguo almacén de cargamentos de tabaco, té y licores.

En el río, veréis una réplica de un barco del S.XX como los que llevaban emigrantes a EEUU, The Jeanie Johnston, también visitable.

Samuel Beckett Bridge y The Convention Centre

Además, se están construyendo nuevas estructuras como el puente Samuel Beckett, de Calatrava (inconfundible por ser igual al resto de puentes del arquitecto) o The Convention Centre Dublin.

A nosotros nos encanta descubrir y recorrer estas zonas en nuestras escapadas, suelen ser muy bulliciosas y están en continua renovación y crecimiento.

En este enlace encontraréis un mapa esquemático de la zona de los Docklands.


9. Tomar comida típica irlandesa

En la cocina irlandesa veréis los platos más tradicionales hechos a base de guisos con carne, junto a hamburguesas, fish&chips, sándwiches y pollo frito.

Si os gustan los platos de cuchara como a nosotros, no dejéis de probar los más típicos, como el coddle (guiso de salchicha, beicon, patata, cebolla y zanahoria), el beef Guinness stew (ternera guisada con cerveza negra) o el bacon and cabbage (tocino cocido con repollo), acompañados de un soda bread, el pan más típico de Irlanda. 

Para probarlos, os recomendamos The Hairy Lemon, un local muy pequeño pero acogedor, con un trato familiar y una decoración muy auténtica.

Tenéis más información sobre la comida irlandesa y nuestros sitios recomendados de la ciudad en la entrada Qué saber antes de ir a Dublín.


10. Ir de compras por Dublín

La zona comercial por excelencia la encontraréis entre la Trinity College y el parque St Stephen’s Green, con Grafton Street como arteria principal, una calle peatonal repleta de tiendas que suele estar a reventar de gente y músicos callejeros.

Muy cerca podéis visitar el centro comercial Powerscourt Centre, ubicado en un gran edificio victoriano rehabilitado, con un bonito y luminoso patio interior; o el George’s St Arcade, un pasaje cubierto muy chulo con puestecitos y tiendas de artesanía, pasteles, etc. localizado en un edificio enorme de ladrillo visto, nos recordó mucho a los pasajes y galerías cubiertas de París o al Leadenhall Market de la City en Londres.

Otra gran vía donde ir de compras es O’Connell Street, una de las principales calles de Dublín, en cuyo paseo central veréis una escultura un tanto extraña, The Spire (oficialmente llamado Monumento a la Luz), una especie de obelisco de casi 120 metros de altura hecho de acero inoxidable.


12. Hacer fotos de las cajas de electricidad

Si las puertas de colores de Dublín son curiosas, aún llaman más la atención las cajas de electricidad que hay por las calles. Es cierto que estas cajas suelen estar pintadas (o pintarrajeadas) en casi todas las ciudades, pero las de Dublín tienen unas decoraciones y unos dibujos muy originales y cuidados.

Es muy divertido ir descubriéndolas y fotografiándolas.


13. Comprar en los mercados callejeros

Ya sabéis cómo nos gusta ir a los mercados allá donde vamos, por eso siempre está entre nuestras recomendaciones el ir a recorrerlos.

  • Mercado de pintores al aire libre en Merrion Sq. Los domingos a partir de las 10, los artistas locales exponen sus obras en la verja que rodea el parque.

  • Mercado del libro en Temple Bar Square los sábados y domingos de 11 a 18.

  • Mercado de comida callejera en Meeting House Square los sábados de 10 a 17. Montan varios puestos y camionetas con distintos tipos de comida en esta plaza de Temple Bar.

  • Blackrock Market los sábados y domingos de 11:00 a 17:30, un mercado semicubierto instalado en una zona de callejuelas en el pequeño pueblo de Blackrock, al sur de Dublín. Hay muchos puestos de artesanía, de artículos de segunda mano y de comida de varias nacionalidades (italiana, española,  coreana, libanesa…). El pueblo merece una visita de una mañana. Se llega a él con el tren DART (parada Blackrock).


14. Conocer la Marsh’s Library

Detrás de la catedral de St Patrick, encontraréis un muro de piedra con una puerta gótica que da acesso a la Marsh’s Library, la biblioteca más antigua de Dublín, fundada en 1701. En ella se documentaron escritores como Bram Stoker. 

Podéis recorrer los cortos pasillos rodeados de viejas estanterías de roble llenas de libros. Al final hay una zona con un photocall lleno de pelucas y disfraces relacionados con los autores más famosos de la biblioteca. Es pequeña pero muy recomendable.


Horario y precios

  • El precio es de 3€ (nosotros tuvimos suerte y como estaban a punto de cerrar, no nos cobraron entrada) y abre de martes a viernes de 9:30 a 17:00 (sábados de 10:00 a 17:00).


15. Visitar la antigua prisión Kilmainham Gaol

La Kilmainham Gaol es una antigua cárcel, hoy convertida en museo, donde estuvieron encerrados un buen número de irlandeses que lucharon por la libertad y la independencia de Irlanda (muchos de ellos fueron ejecutados aquí). Se inauguró en 1796, clausurándose definitivamente en 1924.

La visita es guiada y sólo se ofrece en inglés, con una duración de una hora. Se inicia en la capilla, continúa por la zona de celdas (donde no había separación ni por sexos ni por edades, hombres, mujeres y niños convivían hacinados) y el vestíbulo principal, terminando el recorrido en el patio donde se llevaron a cabo los fusilamientos.


Horario y precios


Cómo llegar

  • Está situada a 3,5 km del centro de Dublín y se puede llegar cómodamente en las líneas de bus 69 y 79 desde Aston Quay; o en las líneas 13 y 40 desde O’Connell St o College Green.

  • La línea roja del tranvía Luas tiene parada en Suir Road, relativamente cerca de la prisión.

Aunque nosotros no la llegamos a visitar, nos habían recomendado mucho la experiencia en este lugar cargado de historia (nos recuerda a la visita a la cárcel de Alcatraz en San Francisco).


16. Hacer una excursión de un día a Howth

Os recomendamos hacer una excursión al pueblo pesquero de Howth, a 30 km al norte de Dublín. Aparte de recorrer su puerto pesquero, podéis hacer varios itinerarios por sus verdes acantilados con vistas a la bahía de Dublín, el Faro The Baily y la Ireland’s Eye Island. Es fácil ver focas tanto en el puerto como durante el recorrido. Disponéis de los distintos itinerarios por Howth en esta web.

Para rematar la caminata, nada mejor que una comida con pescado y marisco fresco en uno de los muchos restaurantes del puerto. Nosotros lo hicimos en Aqua, un restaurante al final del puerto, con vistas panorámicas al mar y una comida espectacular.

Para llegar a Howth, debéis coger el tren DART. Son diez paradas desde Tara Street hasta el pueblo de Howth, con una frecuencia de 20 minutos y una duración del trayecto de 30-35 minutos.

Tenéis toda la información detallada en la entrada Excursión de un día a Howth.


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