14 días en Grecia. Etapa 1: Atenas

Tribuna de las Carótidas en la Acrópolis de Atenas

¡Ya hemos vuelto! Han sido 14 días en Grecia recorriendo las Islas y Atenas, buena comida, buenas playas y la tranquilidad que necesitábamos en nuestras vacaciones. Grecia tiene sobre todo muy buena gente, se esfuerzan por agradar y por hacerse entender, así que no saber griego no es un problema.

(Si quieres saltarte nuestro rollo, echa un vistazo a nuestra entrada con todos los datos prácticos antes de viajar a Grecia)

Este viaje era «EL VIAJE» que Antonio siempre había querido hacer, así que en una de nuestras búsquedas de billetes de avión a buen precio, encontramos una buenísima combinación con Iberia: ida a Atenas desde Madrid y vuelta desde Creta ¡Perfecto! Ahora sólo había un problema, ¿cuántas de las más de 200 islas habitadas queríamos visitar? Nos pusimos manos a la obra y nos fuimos a por unas cuantas guías de viaje y a escudriñar por los blogs que conocíamos. Lo que primó para nosotros fue: ya que era el viaje soñado de Antonio, qué era lo que él tenía en mente, y qué necesitábamos en este viaje (lo teníamos claro, relajarnos).

La ida y la vuelta estaban decididas. Empezaríamos en Atenas, a la que en principio le íbamos a dedicar 3 días pero, tras informarnos, decidimos recortar a 2 noches, la ciudad es muy bonita pero lo interesante se ve en un día y medio sin problemas. El resto, aparte de poco interesante, está bastante deteriorado y hay unos cuantos barrios que no parecen muy recomendables.

Elegimos el Hotel The Stanley en la plaza Metaxourghio, en una zona que parecía céntrica. La elección la hicimos basándonos en los mapas de booking.com, viendo donde había más concentración de hoteles, ya que no encontramos en las guías recomendaciones sobre esto. Pues bien, a pesar de que el hotel estaba bien, con una boca de metro en la puerta, la zona no nos gustó.


Si tenéis que ir a Atenas, alojaos en Plaka, Monastiraki o en los alrededores de la Acrópolis y si lo hacéis en otro barrio, procurad tener una entrada de metro cerca.


Itinerario etapa: llegada a Atenas desde Madrid – 2 noches en Atenas – salida hacia Mykonos.


Día 1

30 de junio de 2018

Salimos desde Madrid y en 3 horas y media aterrizamos en el Aeropuerto Internacional Eleftherios Venizelos, a mediodía. Hay varias opciones para trasladarse al centro: la línea 3 de metro, varias líneas exprés de bus o taxi, pero después de leer varios comentarios sobre la dificultad con los taxis en Atenas, decidimos contratar un transfer con WelcomePickups,  que tiene el mismo precio que un taxi público pero te esperan en la puerta de salidas con un cartel y el servicio es privado (en Atenas los taxis se comparten).

Nos recogió Alexis, un griego de 2 metros con cara de mafioso pero muy majo que, como éramos españoles y estábamos en pleno mundial, sólo nos habló de futbol, de lo que sabemos bien poco, así que la conversación fue poco provechosa. La experiencia fue muy buena, te regalan una bolsa de tela con un mapa de la ciudad y te ofrecen diferentes tours o entradas que nosotros no cogimos, así que para volver al aeropuerto contratamos el mismo servicio.

Frente al hotel descubrimos una taberna con cocina tradicional griega, que se ha convertido en la comida que hemos buscado todo el viaje porque es deliciosa y baratísima. La comida nos costó 27€.

Kokkinos Krinos, Odisseos 2-6, Atenas. ( TripAdvisor  Google )

Comida Griega
Comida en Kokkinos Krinos

La primera tarde la pasamos recorriendo Plaka, vimos el arco de Adriano, el templo de Zeus Olímpico y subimos a la colina de Filopapos a ver atardecer sobre el Partenón (miradores de Atenas).


En las taquillas de los monumentos venden un combinado para las principales visitas de Atenas por 30€, de esta forma no hay que hacer colas en la Acrópolis; nosotros las compramos en la entrada del templo de Zeus. Incluye: Acrópolis, Ágora Antigua, Ágora Romana, Teatro de Dionisio, Kerameikos, Templo de Zeus Olímpico y Biblioteca de Adriano el Olympieio.

Acrópolis, Filopapos y Vistas de Atenas
Atardecer en Filopapos · Templo de Zeus Olímpico

Dejamos que anocheciese mientras estábamos en el monte Filopapos y aprovechamos para hacer fotos de la Acrópolis de noche. Ver los monumentos iluminados hace que parezcan más vivos, por eso nos encanta hacer estas fotos. De ahí volvimos a Plaka a buscar algún restaurante que no fuese demasiado turístico, callejeando encontramos la taberna Glykis, en una calle poco transitada, con tantos turistas como locales, lo que ya era un prodigio ya que la zona está llena de restaurantes enfocados al turismo. Los griegos cenan bastante tarde, así que conforme pasaba el rato cada vez eran menos turistas y más griegos, lo que nos encantó. Unos cuantos mezzes y dos cervezas nos costaron 32€.

Glykis, Geronta 2, Atenas. ( TripAdvisor – Google )

Después de cenar volvimos al hotel pasando por Monastiraki. Es un barrio muy animado, lleno de bares y pubs. No nos quedamos porque estábamos muertos del viaje, pero si os apetece vivir la noche ateniense, ese es vuestro barrio. El primer día de nuestros 14 días en Grecia no podía haber estado mejor.


Día 2

1 de julio de 2018

Desayunamos en el hotel, bastante mal por cierto (si reserváis este hotel no escojáis el desayuno incluido), y nos fuimos directos a la Acrópolis en el metro. Compramos el billete de un día que te permite hacer tantos viajes como quieras por sólo 4,50€. Como queríamos verla sin demasiado bullicio y para evitar el calor, llegamos a la puerta a las 7:50.

Abren las taquillas y la entrada al mismo tiempo, sobre las 8:00, pero al llevar el pase combinado, no tuvimos que hacer cola y entramos directamente al recinto, coincidiendo con la salida de la Guardia Real (que no hemos conseguido saber qué hacía allí). Durante 15 ó 20 minutos éramos solo 8 ó 10 personas alrededor del Partenón, ¡es lo que más nos gusta de madrugar! Pudimos hacer unas fotos muy chulas de las Cariátides, el templo de Atenea Niké, el Erecteión y el Partenón. Cuando empezó a llenarse con hordas de turistas, nos fuimos a ver el resto de la ciudad.

El Partenón en la Acrópolis de Atenas

Bajamos por la colina del Aerópago (miradores de Atenas) hacia el Ágora Romana y el Ágora Antigua pasando por unas callejuelas encantadoras, sin cruzarnos con nadie, haciendo fotos de las puertas (nos chiflan las puertas), y los grafitis de la zona. El Ágora Romana no tiene mucho misterio, una zona central que estaba rodeada de columnas, y en la que los romanos hacían sus negocios y la vida política. El Ágora Antigua, un poco mejor conservada y con más edificios, tiene vistas al Erecteión. Ambas están incluidas en el pase combinado.

Como hacía mucho calor nos sentamos a tomar un café frappé (bebida muy extendida en Grecia) en una de las muchas terrazas que hay en las calles alrededor del Ágora Antigua y que dan acceso al mercadillo Monastiraki. Este tiene dos partes, una con tiendas de productos más comerciales y souvenirs, alojadas en las plantas bajas, y otra con productos de segunda mano y antigüedades. Es un mercado de pulgas típico, con los productos en la calle y amontonados. Como Rafa se vuelve loco con este tipo de mercados, nos quedamos un rato allí y compramos unas letras de imprenta en alfabeto griego.

Acabamos en la entrada del metro de Thissio, así que aprovechamos para ir al monte Licabeto. La subida es un poco dura, con tanta escalera, y en Atenas estábamos ya a 30 grados a las 11 de la mañana. Tuvimos que hacer una parada en Veranda, una cafetería que está frente a la entrada del funicular, nos hicieron una limonada casera que nos sentó de lujo, os la recomendamos si pasáis por allí y os morís de calor.

Veranda more than coffee, Ploutarchou 41, Atenas. (TripAdvisorGoogle)

Tras reponer fuerzas entramos al funicular; la entrada cuesta 7,50€ i/v por persona, no tarda más de 5 minutos en subir, pero para un buen rato entre trayecto y trayecto. El monte tiene unas vistas estupendas de la ciudad, que es enorme, y especialmente de la Acrópolis con el mar de fondo. Arriba hay un restaurante donde se puede comer y una capilla ortodoxa, una de las miles que veríamos (miradores de Atenas).

Imágenes de Atenas
Monastiraki · Vistas desde Licabeto

Volvimos en el metro hacia la zona del hotel para comer y descansar un rato (la idea del viaje era relajarse, pero al ritmo que nos gusta llevar en las ciudades es difícil). Comimos en un bar del barrio, a unos 300m del hotel que tenía buenos comentarios en Tripadvisor. Fue un acierto, comimos gyros y ensalada griega por menos de 25€, con un par de cervezas, por supuesto, y rodeados de gente del barrio.

Gefstiki Gonia, Psaron 45, Atenas. (TripAdvisorGoogle)

Tras el descanso del guerrero, cogimos el metro en dirección a Syntagma, la conocida plaza donde se hace el cambio de guardia, aunque nuestra idea era verla de pasada para dirigirnos al Estadio Panatenaico. La entrada no está incluida en el pase pero el precio es razonable, 5€ por persona. En él se celebraron las primeras olimpiadas modernas tras reconstruirlo y se sigue utilizando para eventos públicos. Tiene un pequeño museo con las antorchas de todas las olimpiadas, y es curioso ver la perspectiva desde la zona más alta. Aprovechamos para hacer un par de tomas para el vídeo del viaje haciendo el imbécil, que el resto de sitios no habían dado para mucho con tanta gente.

Volvimos paseando hacia Plaka, aprovechando el paseo para hacer un par de compras y tomar un helado, en Atenas en verano hace muuucho calor. Dejamos pasar la tarde de camino a Monastiraki donde teníamos pensado cenar. Desde la plaza se ve la Acrópolis iluminada y hay una perspectiva en la que se pueden fotografiar la iglesia Ortodoxa, la mezquita y las ruinas en la misma toma ¿Se nota que nos gustan las fotos? Cenamos en uno de los restaurantes de la zona, más turístico pero igual de delicioso que el resto de comidas que habíamos probado. Por 30€ tomamos: ensalada, 2 platos y sus correspondientes cervezas de medio litro.

Dioskouroi, Adrianou 19, Atenas. (TripAdvisorGoogle)

En Syntagma volvimos al metro, que nos dejó en la puerta del hotel para rehacer la maleta (que no estaba muy deshecha).

Teníamos que levantarnos muy pronto. El vuelo a Mykonos salía a las 8:05 y el transfer nos recogía a las 5:45. La hora la puso el conductor, suponemos que para que no hubiese complicaciones y no llegásemos tarde por su culpa. Fue un trato igual de bueno que el primero. Si volvemos a Atenas repetiremos con la compañía Welcomepickups (con la de ciudades que hay en el mundo no creo que volvamos pronto, jeje).

Seguimos el viaje 14 días en Grecia: Islas Cícladas en las siguientes entradas.

14 días en Grecia. Etapa 2: Islas Cícladas (Mykonos) >

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