14 días en Grecia. Etapa 2: Islas Cícladas (Mykonos)

Playa de Agrari en Mykonos

Seguimos con la segunda etapa de los 14 días en Grecia. Como os contábamos antes, elegir las islas no fue tarea fácil ya que hay muchas y todas ofrecen algo. Antonio quería ver Mykonos y Santorini, Creta era la última etapa ya que el avión de vuelta salía desde allí. Estuvimos mirando cuántos días dedicar a cada isla y pensamos incluir una más, alguna que tuviese fácil acceso en ferry en el trayecto que ya teníamos marcado. Decidimos hacer una escala de dos días en Paros ya que lo que leímos sobre la isla y las fotos que vimos, nos encantaron.

Itinerario Islas Cícladas: Mykonos- 3 días / Paros – 2 días / Santorini – 3 días.


Día 3

2 de julio de 2018

Cogimos un vuelo desde Atenas con Olympic Air hacia Mykonos. Cuando preparamos el viaje de 14 días en Grecia, valoramos hacer todos los trayectos en ferry pero vimos que para este trayecto, en avión era mucho más corto y el precio parecido, ferry 56€/4h – avión 70€/45min.

El aeropuerto de Mykonos, como os podéis imaginar, es pequeñísimo. No tardamos nada en bajar del avión, recoger las maletas y dirigirnos a la entrada donde nos esperaba el coche de alquiler. En la mayoría de compañías de las islas te llevan el coche y te lo recogen donde les pidas, aeropuerto, puerto o incluso en el hotel. Esto ahorra mucho tiempo y es comodísimo. Nosotros decidimos alquilar el coche con Blutr, nos esperaban dos chicos en la puerta con un Suzuki Jimny preparado para cargar e irnos. Tuvimos la suerte de que nos lo entregó un chaval de Barcelona muy majo, que nos explicó un poco como funcionaba la isla y nos lo hizo más fácil.

Con el coche cargado y a pleno solazo (el coche era descapotado), nos fuimos hacia el hotel. Las carreteras de Mykonos nos dejaron claro que la conducción durante el viaje no iba a ser cómoda. No solo porque estaban bastante deterioradas, si no porque los griegos conducen como les da la gana, no creemos que se hayan leído un código de circulación nunca. Ya os contaremos en la etapa de Creta un par de lindezas sobre esto.

El hotel, Sunrise Hotel and Suites, estaba en la playa de Agrari, una de las mejores pero con el peor acceso de todos. Una cuesta con una inclinación del 20% mal asfaltada, lo que nos hizo dar gracias por haber cogido un todoterrero. Como era muy pronto no pudimos hacer el check-in pero fueron muy amables y nos dieron toallas y acceso a unos vestuarios para poder usar la piscina hasta tener la habitación lista.

Pasamos el día en el hotel, disfrutando de la playa y de la comida del restaurante, que fue sorprendentemente buena. Aquí ya notamos que los precios de Mykonos no iban a ser como en Atenas. Por la tarde nos fuimos a Chora, la capital de la isla. Pudimos aparcar fácil y gratis en un descampado habilitado (os dejamos la ubicación del aparcamiento en Chora). Hicimos unas fotos de los molinos que son el símbolo de la isla y nos acercamos a la Pequeña Venecia, un barrio de casas blancas con balcones de colores a orillas del mar, a tomarnos una copa viendo el atardecer.

Atardecer en Mykonos desde Little Venecia
Atardecer en Mykonos desde Little Venecia

Fue un momento bastante chulo, sentados a orillas del paseo, con las olas salpicándonos los pies y tomando un aperol y un mojito. El bar tenía música veraniega y de vez en cuando nos traían un trozo de fruta para refrescarnos. Mil fotos y un par de videos después, nos fuimos a recorrer el pueblo. Casas blancas con puertas azules en calles estrechas, un típico pueblo cíclado.

Paseamos, hicimos más fotos y nos sorprendimos con lo horteras que son algunos cuando van a estos destinos. Acabamos el día en Avra, un restaurante con un patio interior cubierto de buganvillas. La comida fue buena y cara, de hecho la comida que menos nos sorprendió de todo el viaje. El personal fue muy amable y nos dieron a probar mastika, un licor local hecho con resina de lentisco, que estaba buenísimo.  Aun así, si volviésemos, buscaríamos un sitio más auténtico. Pudo más el hambre que la aventura, jeje.

Avra, Kalogera 27, Mykonos. (TripAdvisorGoogle)


Día 4

3 de julio de 2018

Nos levantamos apurando la hora del desayuno, a las 10 se terminaba, para nosotros excesivamente pronto siendo un hotel de veraneo. Segundo hotel y segundo desayuno desastroso (en los 14 días en Grecia tomamos los peores desayunos de todos nuestros viajes), este peor si cabe que el de Atenas. Para un hotel de esas características el desayuno estaba a la altura de un hostal de Atlantic City (ya os contaremos esa anécdota). Para olvidarnos del zumo de polvos hecho en agua salada, cogimos carretera y manta hacia las playas del este de la isla. Las más tranquilas según habíamos leído.

Llegamos a Lia sobre las 11:30, una playa muy tranquila pero con muy poco espacio para ponerse en la arena. La zona de alquiler de sombrillas y tumbonas se come todo el espacio. Estuvimos buceando en esas aguas turquesas y cristalinas un par de horas, es una zona con un fondo poco atractivo pero con muchos peces, a nosotros nos divirtió mucho.

Decidimos acercarnos a comer a la península de Kalafati, uno de los rincones donde se conserva la pesca tradicional en la isla, a menos de 15 minutos de donde estábamos. Comimos uno de los mejores pescados que hemos comido (el mejor fue en Es Vergeret, Mallorca), un pargo a la brasa acompañado de la omnipresente ensalada griega y un plato de calamares ternísimos. Dos Mythos de medio litro, un yogur con miel y un café griego. Nos quedamos como nuevos. La cuenta aquí dolió más, 80€ todo, pero valió la pena.

Taverna Markos, Kalafati, Mykonos (TripAdvisorGoogle)

Comida en Taverna Markos
Comida en Taverna Markos

Por la tarde decidimos ir a una de las playas más famosas de la isla, Super Paradise, donde se suponía que encontraríamos la fiesta padre. Pero lo que vimos fue una playa llena de sombrillas y familias. Mucha música, eso sí, que no se correspondía con el ambiente de la playa. Al parecer hay que subir sobre las 8 de la tarde a una de las discotecas situadas en los laterales de la cala. No volvimos a comprobarlo, no estaba en nuestros planes un festival, os lo dejamos para vosotros si os gusta. Nos fuimos al hotel y disfrutamos de la piscina y de la playa de Agrari.

Sobre las 7 nos fuimos otra vez a Chora, paseamos por el pueblo más tranquilos, la gente estaba ya buscando posiciones para ver el atardecer. Una vez en el puerto decidimos comprar unos billetes para visitar al día siguiente los restos arqueológicos de la isla de Delos (20€ ferry + 12€ entrada sin guía).

Molinos de viento en Chora
Molinos de viento en Chora

Vimos que las terrazas estaban casi vacías y decidimos ver la puesta de sol tomando una cerveza. El sitio es menos encantador que la Pequeña Venecia pero tiene su gracia ver como se esconde el sol tras los barcos del puerto.

La noche anterior habíamos reservado en Bakaló, un restaurante de cocina griega que nos pareció muy chulo y con muy buena pinta. Probamos platos típicos de las islas como las croquetas de queso, el pastel de Naxos y el helado de miel. Los dueños son muy simpáticos, un sitio al que volveríamos seguro.

Bakaló, Lakka, Mykonos. (TripAdvisorGoogle)

Al llegar al hotel nos acercamos a la playa para ver la vía láctea, habíamos mirado en la app SunSurveyor las mejores horas para verla. Nos encanta planificar estas cosas, somos así de frikis.


Día 5

4 de julio de 2018

Desayunamos mal y pronto porque a las 10 salía el ferry desde el puerto viejo de Mykonos. No pudimos aparcar en el mismo sitio que los días anteriores y tuvimos que pagar un «valet parking», hay muchos alrededor del centro, te cobran 10€ por dejar el coche todo el día. De allí nos fuimos a comprar agua, habíamos leído que era imprescindible para ir a Delos, ya que la isla no tiene ninguna sombra y hacía un solazo que asustaba.

A las 11 llegamos a Delos y nos pusimos a caminar, se recorre en una hora si vas a buen ritmo. La parte mejor conservada es la de la colina, ruta verde, donde las casa tienen todavía la estructura y algunos mosaicos intactos. La ruta azul nos pareció menos atractiva, montones de piezas apiladas y clasificadas pero que no permiten apreciar como era la ciudad entonces. A las 12 el sol estaba socarrándonos y la gorra no nos sirvió de mucho, el ferry de vuelta salía a las 13:30 y estuvimos achicharrándonos un buen rato esperándolo (Rafa se saltaría esta excursión).

Comimos en una taberna típica en el centro de Chora, detrás de la iglesia de las cien puertas (que solo tiene 2). La comida fue buena y el precio se pareció más a los de Atenas. Es un sitio para guiris, pero muy aceptable.

Taverna Niko, plateia Agias Monis, Chora. (TripAdvisorGoogle)

Como queríamos ver el norte de la isla, nos acercamos a la playa de Agios Sosti. Ya sabíamos que en el norte hace mucho viento y por eso hay menos gente en las playas, pero como somos unos cabezones tuvimos que comprobarlo. Vimos la playa desde lo alto de la colina, hicimos un par de fotos de una iglesia preciosa con el mar de fondo y volvimos a nuestra playa, más bonita y sin viento. Acabamos la tarde #alabartola y bien a gusto.

Isla de Delos · Playa Agios Sosti
Isla de Delos · Playa Agios Sosti

Un poco cansados ya de sitios para turistas, con ese ambiente de decorado de cine que tienen los pueblos masificados preparados para agradar al visitante, pensamos que, igual que pasa en Ibiza, los pueblos del interior suelen ser más auténticos y estar llenos de gente de la isla. Como el único pueblo en el interior de Mykonos es Ano Mera, nos acercamos a la hora de cenar a tantear.

Encontramos un núcleo muy pequeño pero con encanto. Una plaza de pueblo que bien podría haber sido la plaza de cualquier pueblo de la Sierra de Segura (de donde es Antonio), decorada con luces y bares alrededor. Y un bar con una parra en el patio y lleno de griegos tomando ouzo (licor anisado delicioso que toman en verano para refrescarse). Por supuesto, allí fuimos a sentarnos, pedir ouzo y un par de mezzes. La cena fue cojonuda, y la gente más. Eso era lo que veníamos buscando. Si vais a Mykonos escaparos una noche al café Odos Araxame en Ano Mera.

Odos Araxame, Ano Mera, Mykonos. (TripAdvisorGoogle)

Contentos por nuestra ración de ouzo volvimos directos al hotel ya que al día siguiente había cambio de isla.


Día 6

5 de julio de 2018

Antes de marcharnos, pasamos por el mirador del molino donde se tiene una buena panorámica de Chora. A las 12 llegamos al puerto a devolver el coche y esperar al ferry que salía a las 13:30, pero al llegar nos dijeron que los horarios del ferry habían cambiado y se retrasaba 2 horas. En su día contratamos los traslados en ferry con Hellenic Seaways, leímos que era de las más puntuales. Al parecer 10 días antes del viaje la línea la compró Minoan Lines y cambió los horarios a 2 horas más tarde, fueron puntuales dentro de ese horario, eso sí.

A las 17:00 llegábamos a Paros, os lo contamos en la siguiente entrada.

14 días en Grecia. Etapa 2: Islas Cícladas (Paros) >

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